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Opinión

Entierro del sector salud

Remberto Burgos de la E.
Remberto Burgos de la E.
Columnista
16 de septiembre de 2024

Crisis en salud: giros directos y presupuestos máximos, mecanismos ineficaces. Demoras en medicamentos, hospitales desfinanciados y una UPC insuficiente agravan la situación.

Por Remberto Burgos de la Espriella Giro directo, presupuesto máximo son dos de los términos más frecuentes que se usan en estos aprietos financieros del sector salud. Diseñados estos mecanismos para evitar la crisis y cuando ya casi terminamos el 2024, vemos que su utilidad es casi nula. El giro directo en salud es el mecanismo previsto en la Ley 1438 del 2011, en la cual el Ministerio de Salud y Protección Social gira los recursos del régimen subsidiado sin que estos pasen por las EPS. Se activa cuando las EPS incurren en mora de cuentas previamente reconocidas por ellas. El presupuesto máximo es un presupuesto adicional complementario a la UPC y busca cubrir servicios y tecnologías que aún no son financiados por la UPC por sus condiciones inciertas, alta variabilidad de precios o por ser servicios sociales cubiertos ordenados por un juez. Es un anticipo de dinero que se fija a las EPS para que tenga flujo de caja suficiente para atender las necesidades de salud de sus pacientes. Miremos la atención integral y una de las tardanzas más altas es la entrega de los medicamentos. Hay demora de la Adres, lentitud en los presupuestos máximos y el pobre valor del UPC. Las tutelas que buscan medicamentos alcanzan 77.5 %. No se puede dejar sin fórmula al paciente epiléptico que requiere tres drogas, su condición de refractario exige esta combinación medicamentosa. Producimos cerca del 80 %, pero existen algunas enfermedades que requieren que importemos estas sustancias. Enfermedades oncológicas, VIH y diabetes son algunos ejemplos. Si las EPS no pagan, ¿Cómo se importa? Si los laboratorios no tienen recursos, quien los trae. Un vistazo hacia los hospitales. Su desfinanciación es cruel, la inmensa mayoría en crisis y sin recursos para cubrir sus deudas. La estructura financiera del sistema está en el piso y no se escucha eco a las voces de auxilio que se solicita. La Anif habla de 9.6 billones de pesos y esto no llega. Se ha pedido muchas veces que se refinancie la UPC pues la siniestralidad los tiene desesperados. Está cerca al 116 % (111.5 % más 4.5 %). Los activos de la EPS han caído, las deudas se han aumentado y el oxígeno se acabó. Ante esta quiebra en salud. ¿Qué se puede hacer? Recalcular la UPC es prioritario y dejar en blanco los presupuestos máximos. Adres ha girado 44.8 billones durante el último semestre. El camino de la insostenibilidad es la falta de pago.