Energía solar en Córdoba: Tarifas justas y compromisos reales
Grandes proyectos solares en Córdoba no bajan tarifas. Inversiones no benefician a locales y la energía se vende cara. Se exige compromiso con familias sin luz y fondo para paneles solares.
Por David De La Espriella D. La Realidad de los Grandes Proyectos Solares. A pesar de las inversiones privadas en energía solar, recientemente anunciadas en el departamento, es imperativo decirlo con claridad: los grandes proyectos instalados hasta ahora, no contribuyen a la disminución en las tarifas del servicio de energía, y el beneficio económico para el departamento es marginal. Al revisar con lupa la estructura de costos, encontramos que la mayor parte de la inversión corresponde a paneles y soportes que no son fabricados ni comprados localmente, y su ejecución no es intensiva en mano de obra, en comparación con otro tipo de proyectos como los de vías, vivienda o reforestación. Además, la energía generada por estos parques solares se vende al sistema nacional a un precio previamente acordado en subastas. Este precio, aunque pactado a nivel nacional, resulta ser mucho más alto para los consumidores locales. Como resultado, los cordobeses seguimos pagando una de las tarifas de energía más altas del país, a pesar de la construcción de grandes parques solares en nuestro territorio. Compromisos Concretos y Políticas Públicas Inclusivas. En pleno siglo 21, en Córdoba todavía hay 50 mil familias sin energía eléctrica, según un estudio de la Upme de 2022. La instalación de paneles solares en las viviendas de esas familias, debe ser un verdadero compromiso de la empresa privada con el departamento. Los licenciamientos y permisos futuros deben exigir al sector privado esa responsabilidad. De otro lado, vale la pena pensar en la creación de un fondo común administrado por las anunciadas nuevas empresas y gerencias regionales de energías renovables, con el objetivo de financiar un plan masivo de instalación de paneles solares en los hogares y comercios de todos los cordobeses, con créditos de bajo interés, tasas subsidiadas y plazos de hasta 20 años. A su vez, este fondo se financiará con los recursos del 1 % de las utilidades de los proyectos instalados por la empresa privada, con recursos del gobierno nacional (MinMinas, Fenoge, Findeter), cooperación internacional y con recursos de la gobernación y alcaldías, principalmente la de Montería. El programa de vivienda de interés social es un antecedente exitoso de este modelo. El que no conoce su historia está condenado a repetirla. Así como en el siglo pasado se extrajo petróleo y minerales preciosos sin que los beneficios llegaran a las regiones productoras, del mismo modo que en la actualidad se extrae níquel y gas de nuestro departamento, a futuro podemos ser testigos de una situación similar con la generación de energía renovable. Los beneficios y ganancias derivados de los proyectos solares están en manos de generadores, intermediarios y fondos de capital privado. Es esencial que aprendamos de estos errores y busquemos una distribución más equitativa de los beneficios económicos generados por las inversiones en energía renovable. Aprovechemos que el sol brilla con fuerza en Córdoba, para garantizar que esa luz beneficie a todos los cordobeses, no solo a unos pocos. Es hora de que la energía solar impulse un cambio real y duradero en nuestra región, garantizando tarifas justas, desarrollo económico equitativo y una calidad de vida mejorada para todos. Con un enfoque renovado y un compromiso genuino, Córdoba puede convertirse en un modelo de transición energética exitosa y sostenible. *Consultor en Desarrollo Sostenible.