
"En una servilleta blanca…"

La inspiración no avisa, y a veces, una servilleta es suficiente para capturar una idea millonaria. Canciones icónicas nacieron así, desde Luis Miguel hasta Shakira.
Por José Arturo Ealo Gaviria Cuando aparece la musa y se disipa la sombría imaginación, una vez más libre, persiguiendo el lazo entre los mágicos sonidos, los sentidos y las ideas, puede suceder que a primera mano, se plasmen de otra manera sobre la superficie de una servilleta. Es posible que esa creación allí inscrita alcance a vender millones de copias. Entonces, viene a mi mente aquella canción del cantautor Piero de los años 70 "Llegando llegaste": "Y una mañana, / mientras el café mezclaba, / en una servilleta blanca yo te dibujaba, yo te dibujaba…". Pero claro, a compositores o creadores de arte le puede llegar la inspiración en cualquier momento, y entonces, si no tienen a la mano una libreta, un cuaderno, un celular o cualquier dispositivo digital para escribir, una servilleta sirve para apuntar la frase, como piedra angular de lo que se quiere expresar. Y algunos dicen que allí de pronto hay una fortuna. Cuando te llegue la musa de una composición, no está demás que empieces a escribir la letra de un tema musical en una servilleta. La inspiración es como un rayo, algo que llega de repente y que puede ser fugaz. No cobra derecho de autor. Para conservarla hay que "darle comida". La memoria puede evadirse, y a veces, le hacen travesuras o pilatunas. Es necesario tener siempre algo en donde anotar. La invitada ahora es la servilleta. Ni más faltaba. Una de las canciones más populares de Luis Miguel, fue escrita por el compositor y cantante Juan Luis Guerra en una servilleta: "Hasta que me olvides". Joaquín Sabina, una noche, después de cenar, escribió en una servilleta el tema musical "Y nos dieron las diez", grabados por Rocío Durcal, Bertín Osborne, Joan Manuel Serrat y Támara. Algo parecido ocurrió con Shakira en un viaje de Barranquilla a Bogotá cuando le robaron la maleta donde llevaba las canciones para su segundo álbum internacional. En el año 1994 escribió "¿Dónde están los ladrones?". El compositor, pianista y guitarrista Antonio Carlos junto al poeta Vinicius de Moraes (brasileros) cuando vieron a una chica estudiante de Derecho que los sorprendió, de inmediato escribieron "La chica de Ipanema" (1962): "Mira qué cosa más linda, / más llena de gracia…" Lo mismo le ha pasado a Jerónimo, a Eduardo Paz y a Ricardo Arjona entre otros cantautores. La lista es interminable. Cuando te llegue la musa de una composición, no está demás que empieces a escribir la letra de un tema musical en una servilleta. Posiblemente esa canción, poema u otra expresión artística alcance a producirte muchos millones en ventas.