Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

En forma libre hablo de libertad

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
11 de noviembre de 2023

¿Qué significa ser verdaderamente libre? Este artículo explora la libertad desde diversas perspectivas, cuestionando la autonomía, la emancipación y el concepto de soberanía personal.

Por Olga L. Bustamante M. Buena pregunta, difícil respuesta… pero, voy a divagar entre mis pensamientos, sin miedo; es lo que hago para tratar de entender la vida y sus mensajes. Porque no son los mensajes que llegan de afuera los que nutren, es mi manera de leerlos, entenderlos y asumirlos. Igualmente los pensamientos que permito emerger de mi interior, debo clasificarlos, razonarlos, sentirlos y apropiarlos o desecharlos, según sean convenientes o no. Es importante hacerse preguntas para tratar de comprender; siempre, siempre… llegan las respuestas solo debemos estar alertas. Libre, es ser: ¿Autónomo? Muy poco… nos debemos a un entorno que espera de nosotros respeto a lo establecido. La salud depende de manejos emocionales y nutricionales. La economía es directamente proporcional al esfuerzo, disciplina y logros. ¿Emancipado? Dependemos del clima, de los productos de la naturaleza, del aire que respiramos, de modas, horarios, etc. ¿Soberano? No estamos solos en el mundo, todo es de todos, nada nos pertenece por siempre, ni la vida. Mi tiempo está condicionado al de los demás, a procesos naturales independientes a mi empeño. Hasta el pastel que hago me exige una cantidad de tiempo de cocción independiente a mi voluntad. Libertad es: ¿Albedrio, decisión, determinación? Mi estómago limita la cantidad que puedo ingerir aunque esté delicioso. Mi cuerpo exige comer, dormir, descansar, etc… para funcionar al 100%. ¿Gusto, antojo o capricho? Nada más alienante que eso, porque es mi propio verdugo, imponiéndose. Me inclino por aquella definición que dice "Libertad es el vuelo espiritual del águila que está en ti." Nada ni nadie me impide soñar, creer, sentir, imaginar y crear mentalmente. Esa libertad fue la que le permitió a Víctor Frank sobrevivir al holocausto Nazi. En su libro El Hombre en busca de sentido, narra como la libertad de pensamiento nadie se la pudo coartar, a pesar del sufrimiento al que fue sometido. Social y mentalmente no somos libres. Lo somos en la medida que entendemos que todos estamos sometidos a las mismas leyes de la naturaleza y que tratar de omitirlas o evadirlas es nuestra mayor equivocación. De estas, nacieron las normas para la convivencia. Hemos creído que el poder, las armas y la guerra, liberan; ¡Nada más equivocado! El sometimiento físico o del pensamiento, es un opresor para quien lo ejerce, y para quien lo recibe. La vida es perfecta, lo que hacemos de ella es lo imperfecto. Atreverse a cuestionar lo que vemos y oímos, y, a la vez, cuestionarnos, es un reto personal muy gratificante. Por lo menos digerimos verdades y mentiras, ponemos a raya lo que no nos sirve para 'ser libres'.