
Elecciones y democracia

Las elecciones del 29 de octubre en Colombia definen el futuro de la democracia. En juego, la permanencia de instituciones y el rechazo al socialismo y la inseguridad.
Por Bibiana Cabarcas Este próximo 29 de octubre se pone en juego mucho más que unas elecciones regionales y locales, como nunca antes en la historia de Colombia, lo que está en juego es la permanencia de la democracia tal y como la conocemos. Enfrentamos a un gobierno abiertamente socialista con vocación a estatizar todo y a no respetar la empresa privada, con niveles de inseguridad iguales a los de los años ochentas y un congreso callado y mirando para otro lado, indiferente a las necesidades de sus ciudadanos. Este panorama acompaña estas elecciones, y se constituye en una especie de plebiscito en donde el presidente va a medir su popularidad y nivel de aceptación después de algo más de un año de posesionado y que, según las últimas encuestas, tiene un nivel de desaprobación de un 60%. Las alcaldías y gobernaciones se pueden convertir en bastiones electorales con miras a las presidenciales del 2026, en donde seguramente el actual mandatario querrá seguir, bien sea a través de una reforma constitucional o por medio de un candidato de sus entrañas para gobernar en cuerpo ajeno, por lo que colocar sus alfiles en las alcaldías de ciudades capitales como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla es prioritario para el mandatario, al igual que en las gobernaciones. No es momento de ser indiferentes y abstenerse de salir a votar, aunque la política no sea del interés de muchos, sí nos afecta a todos y no podemos darnos el lujo de que elijan por nosotros cuando hay tanto en juego como la salud, pensiones, economía y seguridad entre otros temas que permean nuestro diario vivir y el futuro de las próximas generaciones. Tampoco es el tiempo de vender en voto al mejor postor, ya que el que engaña para hacerse elegir llegará a robar, dejando de cumplir con las obras de infraestructura y de desarrollo que necesitan y requieren nuestras comunidades. La democracia es un valor enorme que tenemos aún los colombianos, salgamos a votar con contundencia en contra de una dictadura en ciernes, todavía podemos elegir, mirémonos en el espejo de los venezolanos, estamos a tiempo de defender nuestro derecho a tener un estado democrático.