
Elecciones 2026: Manta de dudas

Que desconfía del sistema electoral —palabras más, palabras menos— fue lo que dijo Petro esta semana. Ah, pero cuando fue elegido alcalde de Bogotá, senador de la República y, en 2022, presidente de Colombia, ahí sí no desconfiaba del mismo sistema sobre el que hoy quiere poner una manta de dudas.
Que desconfía del sistema electoral —palabras más, palabras menos— fue lo que dijo Petro esta semana. Ah, pero cuando fue elegido alcalde de Bogotá, senador de la República y, en 2022, presidente de Colombia, ahí sí no desconfiaba del mismo sistema sobre el que hoy quiere poner una manta de dudas. No es de extrañar: ese es Petro siendo Petro. Cuando las cosas no resultan como él dice o quiere, cuando algo no se ajusta a su ideología o no le conviene a sus intereses, entonces lo hace ver como malo y comienza a sembrar cizaña, a dividir, a fomentar el inconformismo y, solapadamente, a generar reacciones adversas sobre algo o alguien, lo que puede desencadenar en acciones violentas. Que Dios nos ampare, nos libre y nos favorezca. Esto ha suscitado un nuevo temor que nubla el ambiente y plantea varios interrogantes. Entre ellos: ¿tendremos elecciones presidenciales "libres" en 2026? Pues nos da una ligera esperanza saber que, por lo menos, hay 75 colombianos que aspiran a suceder a Petro en la presidencia; es decir, hay de dónde escoger. La dificultad sería que, valiéndose de algún tipo de triquiñuela o arbitrariedad por parte del actual gobierno, no se efectuaran los comicios, se alargara el período presidencial o, tal como ha ocurrido en Venezuela, se desconociera descaradamente el resultado de estos con tal de lograr que el mandatario se atornille en el poder. Colombianos, hay que tener mucho cuidado y rodear más que nunca a las instituciones, velar por nuestra democracia y propender por la separación de los poderes. Porque, aunque Petro diga que será feliz el día que deje la Presidencia de la República, puede ser de dientes para afuera. Mientras tanto, su flamante jefe de despacho, el controvertido pastor Saade, proclama a los cuatro vientos que Petro debería quedarse 20 años en el poder, y la cuestionada parlamentaria Isabel Zuleta —sí, la misma que facilitó que delincuentes condenados compartieran tarima con Petro en Medellín— no pierde oportunidad de sugerir que Petro debería ser reelegido. Que Dios nos ampare, nos libre y nos favorezca.