
El trabajo

En un Día del Trabajo marcado por disturbios globales, Colombia destaca. El autor reflexiona sobre el significado del trabajo, un valor fundamental que trasciende ideologías y requiere una nueva perspectiva.
Por Carlos Rodríguez Santos La marcha del miércoles, Día Internacional del Trabajo en el que estuvo acompañado por el Presidente y ministros, fue un acontecimiento digno ante los disturbios presentados en marchas del día del trabajador en París, Turquía y Filipinas, por lo que cabe reflexionar sobre el sentido del "Trabajo", pues, es inconcebible que en pleno siglo XXI existan desacuerdos sobre su alcance. El Trabajo es un valor axiológico y un derecho fundamental y, por tanto, debemos hacer de Colombia el "país mundial del trabajo" y no el de los empresarios y tampoco el de los trabajadores. El término Trabajo proviene del latín "tripalium" que significa: tortura. Su equivalente italiano: "lavoro" proviene del latín labor, que significa: esfuerzo, penosidad, cansancio. A partir del pecado original, consiste en el sudor de la frente del hombre para producir el pan, cuyo pan lo sacará de la tierra, la cual es maldita por el pecado original, generando al hombre espinas y zarzas; afectando, indirectamente, el trabajo humano, por cuanto el hombre se le hará difícil y duro para producir el pan mediante el trabajo, en una tierra hostil con el diablo. Génesis 3, 17-19: "Maldita sea la tierra por tu causa. Con fatiga comerás de ella (de la tierra) todos los días de tu vida. Te producirá (la tierra) espinas y zarzas y comerás las plantas del campo. Con el sudor de tu frente comerás de ella (de la tierra) el pan". El <Trabajo>, entonces, es la actividad humana dirigido a producir una obra social, contribuyendo de esta manera al Desarrollo de un país, a cambio de una retribución para satisfacer las necesidades de orden económico, en la que se entremezclan la intelectualidad y la corporalidad, desarrollando energías con empeño que generan pérdida de capacidad humana, jugando un papel preponderante la solidaridad de las personas que intervienen en ella (art. 1°, Const.) De modo, que no puede existir ideología política alguna en torno al "Trabajo" y, por tanto, no podemos seguir considerando en pleno siglo XXI que el "Trabajo es un término económico, pues, además de ser anacrónico y retardatario, constituye una miopía intelectual concebirla como uno de los medios de producción junto con el "capital" y la "tierra"". El Trabajo es un valor axiológico y un derecho fundamental y, por tanto, debemos hacer de Colombia el "país mundial del trabajo" y no el de los empresarios y tampoco el de los trabajadores. Se las dejo allí.