
El sur de Córdoba vuelve a estar en peligro

El ELN amenaza el sur de Córdoba, zona fronteriza con Antioquia y Bolívar. Tras intentos fallidos de paz, la guerrilla se fortalece, generando preocupación por una posible guerra con el Clan del Golfo.
Por José Armando Benítez Tuirán El sur de Córdoba vuelve a estar en peligro. Esta vez se trata de la llegada del ELN a estas tierras fronterizas con el departamento de Antioquia y Bolívar. Más exactamente con el bajo Cauca, zona azotada por la violencia desde siempre, y por la cercanía también, vía fluvial, con el sur de Bolívar, otro territorio históricamente vapuleado por la acción subversiva y paramilitar. Es el resultado del fortalecimiento de una guerrilla que tenía los días contados y que se veía obligada a llegar a acuerdos de paz con el Gobierno Nacional. Sin embargo, después de dos años de intentos fallidos de la paz total del gobierno de Gustavo Petro, hoy el ELN muestra una fuerza que comienza a preocupar al país. Pues parece, como lo han hecho durante años, que volvieron a aprovechar las treguas y los diálogos para rearmarse, fortalecerse, y ahora, comenzar a desestabilizar varios territorios nacionales. Preocupa más el sur de Córdoba, toda vez que la acción de esta guerrilla podría generar una guerra con el llamado Clan del Golfo, que hace presencia y domina la zona a su antojo desde hace mucho tiempo. Es apetecido este territorio porque tiene acceso a tres departamentos históricamente asociados con los cultivos de coca y con la minería ilegal, dos de las grandes y más importantes fuentes de financiación de los grupos armados en Colombia. No puede ser que otra vez el sur de nuestro departamento sea el que deba poner la sangre de una nueva ofensiva violenta de los grupos armados. Esta guerra mata campesinos cordobeses, no puede seguir. Hoy el San Jorge tiene dos representantes en la cámara baja del congreso. Y son ellos los primeros que deben pedir al Gobierno Nacional protección para los pueblos que los han elegido y que seguramente los volverán a elegir. Se necesita más sensibilidad desde el alto gobierno para con esta zona. Es labor de los congresistas Andrés Calle y Ana Paola García, ponerla de manifiesto allá en la capital, donde se codean con los dueños del poder. El sur de Córdoba vuelve a estar en peligro, ahora veremos si esta región en verdad tiene dolientes.