
El renacer de los demócratas

Kamala Harris fue elegida candidata presidencial demócrata en Chicago. Barack y Michelle Obama impulsaron su campaña. Harris compite con Trump, tras el paso al costado de Biden.
Por Rafael Hernández Mestra El jueves pasado finalizó en la ciudad de Chicago (Estados Unidos), la Convención Nacional del Partido Demócrata, en donde fue escogida y aclamada por unanimidad Kamala Harris como candidata a la presidencia y quien es la actual vicepresidenta. El día anterior, el miércoles, el expresidente de Estados Unidos Barack Obama, había sacudido a esa convención con un vibrante discurso y una emocionante petición para llevar a Kamala Harris a la presidencia y unificó a los Estados Unidos manifestando: "estamos listos para la presidenta Kamala Harris. Y Kamala Harris está lista para el trabajo ¡Sí, ella puede!", recordando su eslogan que marcó su ascenso a la presidencia en el 2008. El exmandatario abogó por la unidad de un país polarizado (cualquier parecido con Colombia es una mera coincidencia) que enfrentará una disputada pelea entre Harris, de 59 años, y el republicano Donald Trump, de 78 y quien ya fue presidente en una oportunidad y que cuando intentó reelegirse fue derrotado por Jhon Biden, actual presidente y quien en un acto de patriotismo y responsabilidad política, ante la desventaja en las encuestas y las críticas por su edad y estado de salud, dio un paso al costado y le cedió las banderas del Partido a Kamala Harris, su vicepresidente, y quien en un solo mes ha sobrepasado a Trump y ya le aventaja por 3 puntos, según la última encuesta, a escasos 3 meses de las elecciones que se llevarán a cabo el 5 de noviembre. Pero esa noche no solo el expresidente Obama ocupó la tarima, también lo hizo su esposa Michelle, quien lo había antecedido y su alocución la centró entre la esperanza y la acción. En noviembre, dijo Michelle, "tenemos el poder de montar nuestra esperanza con la acción. En Estados Unidos la esperanza está de vuelta" y, como la ex primera dama es tan carismática, fue recibida con una estruendosa ovación, y en una alusión directa a Trump, quien en sus mítines acostumbra a decir que los migrantes quitan trabajo a los negros, ella le respondió: "¿Quién le va a decir que el trabajo que busca puede ser uno de esos trabajos para negros?" Por su parte, Kamala Harris, emocionada y al aceptar la nominación, no solo hablo de sus orígenes, sino que destacó los temas del aborto, la perdida de libertades en Estados Unidos y la creación de una economía de oportunidades. En definitiva, la noche del cierre de la convención demócrata Kamala Harris fue la estrella.