Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

El Principito del Sinú

Rafael Negrete Quintero
Rafael Negrete Quintero
Columnista
17 de diciembre de 2024

"Solo se ve bien con el corazón". La célebre frase de El Principito cobra vida en un relato sobre la superación personal ante el cáncer. Descubre la valiosa lección de vida.

Por Carlos Daniel Negrete Quintero En una de sus obras más queridas por el público, El Principito, Antoine de Saint-Exupéry relata cómo un zorro, tras ser domesticado por el joven príncipe, le plantea a este una tarea al saber de la inevitable despedida. Una vez que el príncipe cumple con la tarea, regresa donde el zorro, quien consciente de que ha realizado lo pedido, le revela un gran secreto: "Solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos". Una cita bastante famosa que ha sido explotada en imágenes, cuadernos, libros y que paradójicamente es tan popular, que tuvo el destino contrario por la cual fue escrita, que la gran mayoría de personas no entienda el sentido de estas palabras, puesto que no han realizado la tarea. Y es que un secreto de tal magnitud realmente no puede ser dado desafortunadamente sin un grado de dificultad, no puede regalarse si las personas se encuentran sobrepasadas por lo artificial, o si se está aprisionado por el Ego, o si te encuentras atrapado por la telaraña de la cotidianidad donde lo importante es producir y los detalles de la vida se vuelven paisaje y en muchas ocasiones un estorbo para la consecución de nuestras auto planteadas metas. En ese grupo de personas debo decir con algo de vergüenza, estaba yo, aislándome de las personas que realmente me quieren, volviéndome una persona la mitad de feliz que solía ser, y achacándole a la adultez y a la consecución de metas la justificación de mi comportamiento. Pues bien, la vida me puso en el frente un zorro, el cual me planteó una gran tarea: no desfallecer y salir avante de un proceso de cáncer de cabeza y cuello. Hoy que ya salí de la cirugía y unas semanas después en mi proceso de recuperación, quisiera como regalo decembrino decirles a todos, que valoren lo esencial, que no se sientan frustrados por la consecución de metas, la vida no se trata del final, sino del camino, el ser humano está diseñado para ser feliz y se consume por búsquedas vanas que nada tienen que ver con darle un beso en la frente a su madre, o padre, abrazar a tus hermanos, sobrinos e hijos o caminar sin tiempo impuesto con tu perro. Esta Navidad cumple con la tarea de llenarte de júbilo al ver los tuyos, no hay necesidad de perder el sentido en francachelas interminables, cuiden de su cuerpo, y cuiden de los suyos, hagan la tarea sin necesidad que la vida les ponga un zorro por delante, hagamos la excepción de aprender a través de la experiencia de los otros y recuerden que lo esencial es invisible a los ojos.