El pasado es presente: en la vida de un guerrillero
Gustavo Petro, exmiembro del M-19, ganó las elecciones de 2022. Hoy, Colombia enfrenta inseguridad, crisis económica y reformas peligrosas. ¿El país repite el camino de Venezuela?
Por Andrés Gómez García Gracias a 11.200.000 ciudadanos, en las elecciones presidenciales de 2022 triunfó Gustavo Petro quien había formado parte del grupo terrorista M-19 amnistiado por el gobierno Barco en 1989 pese a los atentados y crímenes de lesa humanidad cometidos por esa agrupación subversiva entre las que se destaca la toma del Palacio de Justicia en noviembre del año 1985 durante la cual murieron la mayor parte de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia de la época y cientos de personas inocentes. Estos acontecimientos culminaron con el incendio del Palacio y la pérdida de importantes expedientes. Se dice que la toma fué realizada por el M-19 dado encargo que les pagó el Cartel de Medellín. Hoy, año y medio después de las elecciones tenemos el peor gobierno en la historia de Colombia con los mayores índices en inseguridad, secuestros en aumento y un importante incremento en robos callejeros y residencias. Igualmente la Economía del país muestra grave deterioro como lo sugieren los resultados del tercer trimestre del presente año con PIB negativo que siendo optimistas crecerá solo al 1 % con una inflación del 10 % y recesión que traerá mayor pobreza . La inversión cayó por encima del 20 % a causa de la incertidumbre, lo que ha ocasionado la quiebra de un importante número de negocios en la industria, comercio y agro. Por primera vez un reconocido banco con abultadas pérdidas cerrará sus operaciones como lo han hecho ya múltiples empresas. A pesar de este cuadro desalentador, Petro y sus alfiles impulsan unas peligrosas reformas en salud, pensiones y laboral, que de ser convertidas en leyes acabarán con lo que queda de Colombia y empeorará aún más la ya grave situación económica y social. Algunos dirigentes del país siguen pensando que Petro se va a moderar, que va a dejar atrás su ideología Comunista y que va a producirse un Acuerdo Nacional. A tal punto llega la ceguera de los más ricos o los llamados cacaos, que asistieron a un almuerzo con Petro en Cartagena cuando saben de sobra que el Presidente guerrillero detesta a los capitalistas insultándolos constantemente en sus arengas desde cualquier foro así como en sus innumerables mensajes por la red social X. Señores cacaos, políticos y dirigentes gremiales de Derecha: el Comunismo es parte del ADN de Petro y no va a cambiar como lo ha demostrado a lo largo de su vida pública. Estamos repitiendo el camino de Venezuela. El siguiente paso será la represión política para los opositores al gobierno- recuerden que Petro asesoró a Chavez y mantiene una estrecha relación personal y política con Maduro. Árbol que crece torcido nunca sus ramas endereza reza el refrán popular. ¡¡Fuera petro!! Es el grito desesperado que escuchamos en conciertos, estadios de fútbol y concentraciones populares. Los colombianos no aguantamos más. Vox populi, vox dei: La voz del pueblo es la voz de Dios.