
El país que no se detiene

Junio ya está aquí y Colombia vuelve a demostrar que es un país que no sabe quedarse quieto. Aquí siempre estamos esperando algo: una elección, un partido, un baile o una noticia que nos haga cambiar el tema de conversación.
Hace apenas unos días, millones de colombianos acudieron a las urnas convencidos de que el país definiría su rumbo. Sin embargo, la decisión quedó aplazada. Habrá segunda vuelta y, una vez más, el país tendrá que esperar. Esperar para conocer quién gobernará, esperar para saber hacia dónde se moverá la política nacional y esperar para comprobar si las promesas de campaña logran sobrevivir al entusiasmo electoral. Pero mientras la política sigue ocupando titulares, la vida cotidiana continúa su marcha. En la región Caribe las lluvias han aparecido con más frecuencia, aunque el calor sigue imponiendo sus propias reglas. Las calles hierven al mediodía, los abanicos trabajan sin descanso y las conversaciones siempre terminan con la misma frase: "Qué calor tan fuerte". Porque en Colombia, incluso el clima es protagonista de nuestras emociones. Y como si fuera poco, el calendario ya comienza a empujarnos hacia otra pasión colectiva. El Mundial llegó y lentamente empieza a ocupar espacio en la conversación nacional. Los debates políticos comparten escenario con las discusiones sobre convocatorias, figuras, pronósticos y expectativas. El país vuelve a prepararse para ilusionarse. No deja de ser simbólico que todo esto ocurra justo cuando llega junio. La mitad del año ya está aquí. Seis meses han pasado de elecciones, debates, noticias, celebraciones, preocupaciones y acontecimientos que han marcado el ritmo del país. Y, sin embargo, Colombia sigue mirando hacia adelante, pendiente de lo que está por venir. Quizás esa sea una de las características más particulares de Colombia: vivimos en permanente expectativa. Nunca estamos completamente instalados en el presente. Siempre estamos mirando hacia la siguiente fecha, el siguiente acontecimiento o la próxima noticia que capture nuestra atención. Esperamos que llueva cuando hace calor. Esperamos que salga el sol cuando llueve demasiado. Esperamos que gane nuestro candidato. Esperamos que gane nuestra selección. Esperamos que llegue la próxima noticia. Esperamos que ocurra algo capaz de sorprendernos. Somos un país experto en esperar.