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Opinión

El niño no llega

Fernando Negrete Montes
Fernando Negrete Montes
Columnista
23 de noviembre de 2023

La sequía anunciada retrasa su llegada, afectando decisiones y exacerbando vulnerabilidades. Inversión en infraestructura y saneamiento, cruciales ante el clima, son claves, al igual que proteger a menores reclutados.

Por Fernando Negrete Montes La temporada de sequía que se viene anunciando en el país desde mediados de año, aún no llega alterando las expectativas y decisiones que las personas y empresas pueden tomar porque si las lluvias desaparecen, habrá que buscar otras salidas sin la oferta de agua, asunto que se convierte en medidas de política pública que implican la asignación de recursos y la atención a los efectos de los cambios climáticos. Las épocas invernales y de verano impactan en grado sumo las actividades productivas, sociales y especialmente, a los sectores más vulnerables por la inexistencia de viviendas con un mínimo de condiciones que den cierta seguridad a sus moradores porque no están construidas con los materiales y especificaciones técnicas requeridas para hacer frente a las alteraciones climáticas y a la necesidad de espacios adecuados para respirar como lo demanda un ambiente sano. De todas formas, entre un invierno y verano que son nuestras dos estaciones, habrá quienes prefieran el uno o el otro, pese a que cuando hay mucha lluvia vienen los "reclamos" por la abundancia de agua o el demasiado "polvo" en época seca, asuntos que se pueden resolver con un buen sistema de alcantarillado sanitario y de aguas lluvias que recojan los "excesos" y eviten las inundaciones que colapsan las estrechas calles de nuestra capital y municipios, amén del deterioro e ida a pique de las vías y caminos que integran nuestro mapa vial. Respecto de esta situación generada sobre todo por los inviernos, no es mucho pedir que parte importante de la inversión pública se dirija al saneamiento básico y la infraestructura vial: peatones, ciclistas, vehículos, que permitan la integración de los diferentes mercados: viviendas, comercios, centros educativos, recreativos, industrias, administraciones públicas, que abra las puertas para que la inversión o capitales se asienten en estos territorios propiciando beneficios a sus comunidades. La no llegada del niño también está asociada al incremento del reclutamiento forzado de menores de edad, usados por los grupos violentos para que hagan parte de sus estructuras truncando la vida de estas personas que apenas empiezan a madurar su uso de razón, condenándolos a "vivir" las tragedias de la guerra y en contra del derecho Internacional Humanitario. Se sabe entonces cuales son las salidas o soluciones a estas "calamidades" de verano o invierno, y son las obras incluidas en los planes de desarrollo desde que estos existen y que se seguirán llenando de indicadores porque no se ejecutan y el retorno de los niños a sus hogares y al estudio y que sus captores entiendan que su "lucha" pasó a la historia y que ahora se trata de construir, con el esfuerzo de todos y el liderazgo que las personas desarrollen, una sociedad libre, democrática y llena de oportunidades.