
El Meridiano, San José y la poesía

En 1995, nació un periódico visionario que evoca la luz clara. Hoy, celebramos el Día Mundial de la Poesía, uniendo lo que el mundo divide.
Por Ensuncho De La Bárcena Hace treinta años yo tenía 20. Y estas décadas pasaron volando. De la noche a la mañana. El 18 de marzo de 1995 un visionario llamado William Salleg Taboada creó en Montería un periódico cuyo nombre evoca el mediodía, cuando la luz es más clara y luminosa. Para la geografía es cada uno de los círculos máximos de la esfera terrestre que pasan por los dos polos, también es cada uno de los semicírculos de la esfera terrestre que van de polo a polo. Desde el punto de vista poético, el meridiano sirve para unir las líneas (vidas) paralelas. Es decir, lo que en apariencia no puede unirse. Escribo estas líneas en el día en que los católicos del mundo celebramos la Solemnidad de San José, padre putativo de Nuestro Señor Jesucristo. El Evangelio de San Mateo muestra el drama que vivió San José al saber que María estaba embarazada. Iba a repudiarla, en secreto porque era justo, y no quería que fuera apedreada según lo dispuesto por la Torá. Entonces, el Ángel del Señor le manifestó en sueños que ella concibió por obra del Espíritu Santo y que su hijo «salvaría a su pueblo de sus pecados», por lo que San José aceptó a la Virgen María. El Evangelio continúa diciendo que, antes que Herodes I el Grande ordenara matar a los niños menores de dos años de Belén y de toda la comarca, San José tomó al niño Jesús y a la Virgen María y huyeron a Egipto. Al morir Herodes, la Sagrada Familia entró nuevamente en tierra de Israel pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea, se instalaron en Nazaret. Según San Lucas, este había sido el lugar de residencia de María cuando acaeció la Anunciación. La última vez que José aparece en la Biblia es cuando Jesús tenía 12 años, en el relato de su pérdida y hallazgo en el templo. Ahora pienso en el enorme privilegio, la gran responsabilidad, que tuvo el carpintero de Nazaret al contemplar al Mesías desde su nacimiento hasta la adolescencia. La Biblia no nos muestra ninguna palabra suya, por lo cual su nombre es sinónimo de silencio, prudencia y sabiduría. Silencio. Prudencia. Sabiduría. Grandes virtudes poco valoradas en el mundo de hoy, que parece más entregado al ruido, la vulgaridad y la insensatez. Por ello debemos celebrar que aún exista, entre nosotros, la Poesía. Para que comprendamos que el Arte tiene la maravillosa posibilidad de unir lo que la política divide y lo que la economía distancia. ¡Feliz Día Mundial de La Poesía! Para todos. Amén.