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Opinión

El mal uso de la inteligencia

Olga Lucía Bustamante Madrid
Olga Lucía Bustamante Madrid
Columnista
11 de febrero de 2023

Explora la inteligencia espiritual, una capacidad humana a menudo desaprovechada. Su buen uso ofrece beneficios, pero a menudo elegimos caminos destructivos, ignorando la sabiduría interior.

Por Olga Bustamante M El ser humano es poseedor de muchas inteligencias. Unas autónomas, otras que obedecen a la voluntad física y mental, … Y la independiente inteligencia espiritual. Inteligencia es razonamiento, pericia, percepción, lucidez. Los grandes beneficios que nos ofrece el buen uso de esta, momento a momento, los desaprovechamos escogiendo ir en contravía, rodeándonos de personas y ambientes nocivos de mala vibra, que solo aportan satisfacciones superfluas y pasajeras, dejando de lado oportunidades y seres valiosos, porque no cumplen con los estándares sociales de preferencia. Se opaca la imaginación cuando hago mías, ideologías ajenas impuestas, aunque pisotean mi dignidad y la de otros. Cuando, por temor a fallar, rechazo conveniencias que la existencia me brinda, sin intentar ningún esfuerzo. La inteligencia natural está ahí a disposición, brindándonos ganancias y satisfacciones, pero no valoramos su utilidad. A. Hitler, guió una nación al fracaso social, sordo a la percepción afectiva. Si hubiese escuchado su inteligencia espiritual sabia, hubiera desechado sus intenciones destructivas. Él, creyó que estaba en lo correcto. Somos poseedores de las mismas inteligencias, pero cada uno desarrolla, según su criterio o provecho, las que son de su conveniencia. Por comodidad decidimos el camino más fácil, el de menor esfuerzo, el que subyuga al atraso personal y social. Gran parte de la masa social, ni siquiera intuye que cuenta con esa riqueza inmensa. Al estar ahí, explícita y a disposición, hace que la sub valoremos. La agudeza espiritual es sabiduría que trasciende las erudiciones, haciendo uso del saber que enaltece y que pone al servicio de la humanidad lo mejor que nos ha sido dado. Todo esto, junto, hace la grandeza o pequeñez de la raza humana. Hacemos mal uso de la inteligencia comunicativa atentando contra la armonía y el fluir natural. Personas con coeficiente intelectual -CI- muy alto y con grandes conocimientos adquiridos, no han garantizado al mundo, a los gobiernos, empresas, hogares, etc. Estabilidad y bienestar. ¿Qué pasa entonces? La inteligencia debe ser guiada por los sentimientos sabios. Cuando aprendamos a escuchar la sabiduría del corazón estaremos haciendo uso de la inteligencia espiritual, el don más magnánimo y maravilloso que poseemos. La inteligencia se mueve entre los polos opuestos: claridad o confusión, verdad o mentira … La sabiduría que corresponde a la inteligencia espiritual, sin embargo, solo mira las maravillas de la creación y al comprenderla, ayuda a que nuestro andar por esta tierra, se asemeje a un paraíso. Que la naturaleza nos guíe por el camino que cada día la hace más extraordinaria y superior.