
El mal ejemplo cunde

En uno de nuestros artículos anteriores decíamos que el presidente Gustavo Petro no ha sido, que digamos, un modelo en el cumplimiento de la Constitución, la ley y los fallos de la Justicia. Han sido múltiples las ocasiones en que el primer mandatario se ha pasado por la faja lo consagrado en el ordenamiento jurídico del país.
En uno de nuestros artículos anteriores decíamos que el presidente Gustavo Petro no ha sido, que digamos, un modelo en el cumplimiento de la Constitución, la ley y los fallos de la Justicia. Han sido múltiples las ocasiones en que el primer mandatario se ha pasado por la faja lo consagrado en el ordenamiento jurídico del país. Y lo ha hecho porque sabe que a él no le pasa nada debido a que cuenta con una Comisión de Acusaciones de la Cámara, su juez natural, de bolsillo. Allí la mayoría la ostenta el Pacto Histórico, y los que no son de este partido están “enmermelados”, es decir, ahítos de contratos y burocracia ociosa. Y como el mal ejemplo cunde, los conmilitones de Petro han creído que ellos también pueden hacer lo mismo que su jefe en materia de desconocimiento de las normas legales y se equivocan, pues contra ellos sí proceden los órganos encargados de vigilar el cumplimiento de las reglas legales que nos rigen. Un ejemplo de esto fue lo que pasó con la participación de Iván Cepeda en la consulta de la izquierda. A este se le dijo, se le recalcó, se le hizo saber de mil maneras por expertos en la materia, e incluso por amigos de su causa, que si participaba en la consulta del pasado 26 de octubre, no podía participar en otra consulta en marzo, pues eso lo prohibía expresamente la Ley 1475 de 2011. Sin embargo, a pesar de esas alertas, que fueron reiteradas y oportunas, Iván Cepeda hizo caso omiso a dichas voces y participó en la consulta de octubre y luego pretendió hacerlo en la de marzo, cosa que no le permitió el Consejo Nacional Electoral (CNE), basado en lo estipulado en la ley de forma clara y meridiana. Tal vez Cepeda creyó que como su jefe Petro hace lo que le da la gana e incumple cuando quiere la Constitución y las leyes, él también podía hacer lo mismo y se equivocó, pues él no es el presidente Gustavo Petro y a él, como a todo ciudadano colombiano, le puede ser aplicado lo consagrado en nuestra legislación institucional. Ojalá entonces esto sirva de ejemplo para otros del izquierdismo que pretenden imitar a su jefe Petro en el desconocimiento, cuando no le conviene, del engranaje normativo del país.