
El futuro del turismo religioso y cultural

En Sucre, la festividad del Señor de los Milagros destaca el potencial turístico religioso y cultural. Estrategias como promoción y formación impulsarán el desarrollo local, abriendo nuevas experiencias.
Por Manuel Andrés Cadrazco El 14 de septiembre en el Departamento de Sucre se lleva a cabo lo que puede ser el evento religioso más concurrido de la Región Caribe, y uno de los más concurridos de Colombia. La fiesta en honor al Señor de los Milagros en San Benito Abad siempre da de qué hablar, y es uno de los mejores ejemplos que tiene el departamento en cuanto a turismo religioso y cultural se refiere. Así como la fiesta de la Virgen del Socorro, el pasado 8 de septiembre, en Sincé, son varias las manifestaciones culturales y religiosas en las cuales se puede denotar el potencial turístico con el que cuentan; será clave que los nuevos gobernantes estructuren un plan para que estos eventos se traduzcan en beneficios para la población local. Aún cuando hoy en día existen beneficios y dinamismo de la economía, eventos como estos se pueden institucionalizar tomando varias líneas de acción. En primer lugar, todo inicia por establecer una estrategia de promoción a nivel nacional e internacional que destaque la riqueza cultural y religiosa del departamento, esto podría incluir la creación de una marca turística distintiva y la participación en ferias y eventos de promoción turísticos. En segundo lugar y es algo en lo que se ha ido avanzando, es en la restauración de los lugares religiosos y culturales; la reciente restauración de la Basílica de San Benito Abad es muestra de ellos. Otro aspecto importante es la formación y capacitación, formar guías turísticos y operadores no solo en el ámbito religioso, sino a nivel gastronómico e histórico; en Sucre varios municipios cuentan con una historia y riqueza patrimonial que muchas veces desconocemos, y si ya la persona, pareja o familia ha decidido emprender un viaje para congregarse en ese municipio, ofrecer otro tipo de planes complementarios e igualmente beneficiosos es una opción clave en este sentido. La creación de nuevas experiencias turísticas que pueda no se hayan contemplado antes incentivará a despertar el potencial del territorio. Así, a nivel de Región Caribe, Sucre tiene todo por convertirse en un destino turístico cultural y religioso como mucho que ofrecerle a Colombia, más de lo que ya es; es cuestión de revisar buenas prácticas a nivel de país y nivel internacional y nutrirse de esas experiencias, los beneficiarios aquí serán los habitantes de los municipios que tienen muchas ganas de explotar sus capacidades y necesitan ese empujón que los lleve a dar la milla extra.