
El dólar: moneda de costumbres y tradiciones

Los libros de economía hablan por lo general de divisas. Pero la realidad es que en Colombia los modelos se diseñan y desarrollan es con el dólar.
En una economía globalizada la Tasa Representativa del Mercado (TRM), lo que comúnmente se conoce como el dólar, es una variable que define las decisiones de inversión, más aún en un país como Colombia donde esta moneda es considerada como una opción para cubrirse de riesgos de mercado o en su defecto para conservar el poder adquisitivo. En circunstancias en donde existan adversidades políticas o problemas con el orden público, como sucedió a finales del siglo pasado, el dólar se convirtió en un activo atractivo para invertir y adicionalmente por el nivel de emigrantes hacia los Estados Unidos por motivos laborales, familiares o estudios, tuvo alta demanda. Sigue siendo el dólar un activo de mercado llamativo para las inversiones a pesar de que su comportamiento encierra gran incertidumbre. Su tendencia puede cambiar de un momento a otro. Es por esta razón que la percepción que se pueda tener sobre esta variable resulta ser circunstancial, incluso puede llegar a ser subjetiva. En la historia económica de Colombia y del mundo el dólar siempre ha tenido un papel importante. La relación entre importadores y exportadores ha marcado una competencia. Ello en razón a que así mismo se realiza el suministro de los mercados de bienes y también el de servicios. En consideración a la situación expuesta los sectores económicos en Colombia se fijan mucho en el comportamiento de la divisa. Sin embargo, es indispensable que se tomen medidas para evitar la afectación en los precios internos. Una medida que se puede tomar es dejar de depender de los importados. Adicionalmente, la innovación y el desarrollo del conocimiento a través de las universidades, el sector publico y empresarial, son determinantes para evitar los efectos de las volatilidades de la moneda anglosajona. A veces resulta que la monotonía que se presenta en el comercio por efecto de las costumbres de consumo y la cultura son uno de los impedimentos que nos ha mantenido amarrados a la incertidumbre que produce la moneda. Cuando se creó el Euro se llegó a pensar que se contrarrestaría esta dependencia. No obstante, se han mantenido los ojos sobre el dólar.