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Opinión

El Día del Maestro

Rafael Hernández Mestra
Rafael Hernández Mestra
Columnista
21 de mayo de 2024

En Colombia, el Día del Maestro honra a los educadores cada 15 de mayo. Esta fecha conmemora su dedicación y el impacto transformador en la sociedad.

Por Rafael Hernández Mestra El pasado miércoles se celebró un día más de "El Día del Maestro" una fecha en la que se le hace homenajes a esas personas que se dedican a la enseñanza. En Colombia se celebra el día del maestro el 15 de mayo porque ese día, de 1950, fue proclamado San Juan Bautista de la Salle como patrono de los educadores por parte del Papa Pío XII, por lo que ese mismo año, la Presidencia de la República, en cabeza de Laureano Gómez, declaró a esta fecha como el Día del Maestro en Colombia. Si pensamos en quién es un maestro, podemos acudir a la definición textual emitida por la Real Academia de la Lengua Española que define al maestro como aquella persona que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene el título para hacerlo; pero también podemos recordar a aquellas personas que en el transcurso de la vida pueden transformar la manera de ver nuestro mundo y nuestra realidad. Por ejemplo, cómo no recordar la primera maestra que nos enseñó a leer y escribir en las cartillas Coquito o Nacho Lee. Al profesor de matemáticas, la profesora de español, el profe de religión y al de educación física, al coordinador de disciplina, al rector, o a los profesores de biología, química, cálculo, trigonometría, dibujo, hasta mecanografía, etc., que marcarían de una vez y para siempre nuestro camino en la vida. El 15 de mayo es la fecha que nos permite reconocer el trabajo, entrega y sacrificio a quienes se les llama Docentes, Profesores o Maestros. Estos en todas sus facetas, es decir, párvulo, transición, preescolar, primaria, bachillerato, universidad, postgrados y maestrías. Ese día reconocen los logros de esa labor que se enfrenta a los constantes cambios y avances de la ciencia, y a una sociedad con retos cada vez mayores que les exigen innovar y luchar para formar personas educadas y de bien, sobre todo cuando el estudiante de hoy en día, gracias a la tecnología y en un mundo globalizado está más al día y exigente en todo. A todos mis profesores, a los que no están en este mundo terrenal, una plegaria por ellos, y los que aún gozan de la dicha de estar en esta vida, mi eterna gratitud y gracias por sus enseñanzas, aunque la mayoría no solo son amigos, sino que me siguen enseñando.