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Opinión

El desencuentro de las agendas

Manuel Cadrazco Martelo
Manuel Cadrazco Martelo
Columnista
31 de mayo de 2023

La favorabilidad del gobierno colombiano cae, con cuestionamientos ciudadanos y fracturas en la coalición. Factores como agendas divergentes y subestimación del cambio explican la crisis.

Por Manuel Cadrazco Martelo Los datos son claros, la tendencia reciente en las encuestas indica que la favorabilidad del gobierno viene decayendo con el tiempo, una parte considerable de los electores del presidente lo cuestionan, mientras la coalición de gobierno implosiona poco a poco en el Congreso. Los últimos tiempos han sido algo tormentosos para el presidente Gustavo Petro y su equipo de trabajo, y principalmente se podrían determinar dos factores de por qué está sucediendo esta caída en la favorabilidad y se está evidenciando un gobierno con poco margen de maniobra y lenta comunicación interna. En primer lugar, es lo que varios académicos han denominado como el "desencuentro de las agendas", el presidente se hizo elegir con unos temas bandera: el hambre, los jóvenes, los estudiantes, lo concerniente a la desigualdad y pobreza y los artistas; pero lo que se ve hoy en día es que luego de la posesión, la "paz total" y las reformas de salud, laboral y pensional ocuparon la agenda, temas que no se traducen en soluciones inmediatas y que requiere tiempo, mucho tiempo para ver los resultados. Mientras tanto, sigue el fenómeno del hambre, la inflación, el alza en créditos educativos, entre otros temas que afectan en el día inmediato y tiempo presente a los ciudadanos, ciudadanos que hoy ven descuidados esos temas. En segundo lugar, está el factor de subestimar el cambio social por parte de un sector que nunca había gobernado en Colombia. El presidente mencionaba hace un par de semanas en una entrevista concedida en España, que el cambio es más difícil de lo que él pensaba; y eso traduce perfectamente el punto. El cambio social requiere tiempo, sobre todo en un sistema de gobierno como el colombiano, en donde todo tiende a ser lento, de trámites, de articulación de un Estado poco articulado entre sí, de donde una cosa es prometer y otra cosa es encontrarse con un sistema que no permite maniobrar mucho y en donde hay que focalizar los esfuerzos en lo inmediato para después concentrarse en el largo plazo. Gran parte de los Congresistas del Pacto Histórico no contaban con una formación política incluso básica, y eso se ha traducido en los desencuentros entre ellos mismos también. Así las cosas, con el Plan Nacional de Desarrollo recién firmado como ley de la república, esperemos que el Gobierno retome el rumbo, un rumbo que aún no ha encontrado para mala fortuna de todos.