
El complejo fenómeno de la migración

Las migraciones han cambiado: de aportes culturales y profesionales a flujos masivos con escaso valor. Países como Alemania y EE. UU. buscan frenar esta nueva ola migratoria.
Por: Valmiro Sobrino Oliveros Las inmigraciones no siempre se dieron en las sociedades por las mismas razones ni de la misma manera. Hubo migraciones y migrantes que contribuyeron con creces al progreso del país donde llegaron, tanto por sus conocimientos como por la cultura que tenían para aportarle a esa sociedad. Por ejemplo, los inmigrantes británicos y cuáqueros fundaron en los siglos XVII y XVIII las siete colonias y a través de ellas los Estados Unidos; trajeron a esa nación su idioma, su cultura basada en el trabajo, producción de riqueza y su conocimiento de la revolución industrial de Europa. Durante los siglos XIX y XX, millones de europeos emigraron a América, estableciéndose en gran parte en Argentina y Brasil, Chile y Perú principalmente, aportando a esos países la experiencia y el conocimiento acumulado por siglos del hombre europeo. Luego durante la Segunda Guerra Mundial hubo otra diáspora de europeos hacia América que huyendo de la guerra se instalaron en nuestro continente, de los cuales son famosos varios científicos alemanes que fueron recibidos por los Estados Unidos y contribuyeron de manera significativa a sus programas espaciales y militares. Pero ahora las migraciones tienen otro perfil. Quienes están migrando masivamente son habitantes de África y Latinoamérica, hordas enteras de desheredados de la fortuna, gentes muy pobres y sin ninguna formación profesional, generalmente llenos de hijos pequeños sin ningún futuro, que poco o nada tienen para aportarles a los países donde quieren instalarse. Por eso los países europeos están cerrando sus fronteras a la migración africana. Alemania acaba de informar el cierre de sus fronteras “para protegerse del terrorismo y la delincuencia”, pero en el fondo los analistas opinan que es para “protegerse de la carga de la migración”. A la vez, uno de los puntos de debate de los candidatos a la próxima presidencia de Estados Unidos es la propuesta de cada uno de cómo va a frenar la inmigración de ejércitos de latinos menesterosos, especialmente venezolanos y centroamericanos, que poco o nada tienen que aportarle a EE. UU. y se convertirán en una carga para el Estado. ¿Estamos nosotros preparados para una invasión venezolana de migrantes desheredados de la fortuna por el régimen de la dictadura?