
El cerebro embustero

La mentira es un proceso complejo cerebral que envuelve estructuras y neurotransmisores.
La mentira es un proceso complejo cerebral que envuelve estructuras y neurotransmisores. Son muchas las áreas cerebrales que se activan y es quizá la resonancia magnética funcional quien las detecta de primera línea. Las cinco áreas más involucradas son: la corteza prefrontal dorsolateral, el cíngulo anterior, la ínsula y el hipocampo. La corteza participa en la planificación y la elaboración de la mentira. El cíngulo detecta los errores y la ínsula-amígdala procesa las emociones y el miedo a ser descubierta. El hipocampo en forma activa recupera la información y no permite que la desenmascare. No hay un área específica para la mentira y las mismas áreas son susceptibles de activarse en otras situaciones. Además, hay un grupo de neurotransmisores que participan en el "soporte" de la mentira. La dopamina está relacionada con la recompensa, placer, motivación y busca los beneficios personales. El glutamato es excitador del cerebro, juega un papel en la planificación y control de la conducta. La serotonina regula el estado de ánimo y la toma de decisiones. La noradrenalina aumenta la atención, la respuesta y prepara al cerebro para las reacciones emocionales y fisiológicas. La -orquesta de la mentira- pone a tocar todos estos instrumentos. El cerebro de la víctima se pone en marcha tratando de descubrir si la información es cierta o falsa. Es un sistema de contraespionaje. Busca incongruencias, y si hay algo que no encaja, se activa una primera línea. Además, se hace un examen de lenguaje y del tono de voz. Hay una exploración en conjunto que nos verifica sobre la veracidad de la información. La actividad metabólica entra a jugar y se incrementa cerca de un 10% su consumo de oxígeno y glucosa. El cerebro, al mentir, trata de ser inteligente y lo logra a través de las áreas que proyectan planeación y memoria. Se activan zonas emotivas y no hay duda de que mentir nos hace irracionales en el corto plazo. Sin duda, la mentira crea nuevas redes o sinapsis. Los mitómanos se acercan o tienen alteraciones de personalidad. Creen sus mentiras y desdoblan su personalidad por mantenerlas. Más del 65% de los adultos miente en una conversación. Diferente mentir de vez en cuando o en la forma habitual. Cuando se miente, se deja de tener unas respuestas emocionales y esto nos permite afirmar que "el mentiroso se hace, no se nace". Diptongo: pseudo logia fantástica, cree en sus propias mentiras.