
El casabe: patrimonio del Caribe

El casabe, "príncipe" de Ciénaga de Oro, fue reconocido por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Colombia, ausente en la votación, genera frustración por no proteger este legado ancestral.
Por Remberto Burgos de la Espriella Tiene forma de luna llena. Tan delgado como el filo de una rula campesina del corregimiento de Las Llanadas en Córdoba. Tímido, y resiste todo el tiempo hasta que es invitado. Siempre está listo. No envejece y para él, no existen las estaciones Su pinta resiste cualquier clima. Prudente, se acomoda con la compañía que la etiqueta le obligue. Prefiero llamarlo el príncipe de Ciénaga de Oro: ¡El Casabe! En todas las despensas le dicen Alteza Real. Tan magnánimo que hasta impuestos pagó: el diezmo del casabe. Sus ancestros vienen desde nuestros indígenas en la cuenca caribeña. Los españoles los menospreciaron inicialmente y cuando vieron su fuente energética de reserva perdurable no dudaron en combinarlo con cerdo. Así nos conquistaron. Faltaba algo que le bañara de elegancia: la etiqueta de la Unesco que lo reconoció oficialmente como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en una votación propuesta por 5 países. Lo señalan como símbolo de identidad y de desarrollo sostenible de las comunidades del Caribe. Refleja el "pan de los indios" elaborado con yuca amarga, un legado de los aborígenes y de los africanos. Es un manjar de integración social y ensalza el respeto mutuo y la unidad. La enseñanza ha sido transmitida desde hace siglos. En Colombia el patrimonio cultural inmaterial está vinculado a la serie de tradiciones vivas que hacen parte de la memoria colectiva. Es algo inherente a las comunidades y es la epidermis de la identidad. Hacen parte integral de su patrimonio cultural. Se transmite de generación en generación, tenemos el deber ciudadano de mantenerlo y engrandecerlo. El casabe hace parte de nuestra tradición cultural y especialmente en el Caribe está afincada. Debe preservarse con dignidad y respeto, son tradiciones que viven todos los días en el afecto de la comunidad. ¿Constructor de nuestra identidad? No sé cuáles son las funciones o desempeño del Ministerio de la Cultura, no conozco sus procesos y mucho menos a quien lo encabeza. He lamentado que, en esta iniciativa generosa y justa, presentada por cinco países, Colombia haya estado ausente. Ignorancia o desinformación no son argumentos válidos que justifican la no presencia en esta reunión en Montevideo. Se ganaron el resentimiento colectivo de nuestra región y especialmente la frustración que nos permite expresar que no nos representa y no protegen nuestro patrimonio cultural. Diptongo: Ministerio de Cultura: ¿Cómo difundimos cultura si ustedes no la promueven?