
El carnaval nos llama

Un viaje nostálgico por el Carnaval de Barranquilla. Desde su primera vez hace 30 años, el autor ha vivido el jolgorio desde adentro, con anécdotas y emociones vibrantes.
Por Ensuncho De La Bárcena Hace treinta años fue mi primera vez. Llegué a Barranquilla como estudiante y vivía en una casa en forma de nave espacial. Nunca me sentí tan extraterrestre como en ese lugar de Los Nogales. El primer viernes bajé con mis compañeros de pensión por toda la 84 y lo que vivimos aún nos resuena en la memoria: ¡Diomedes Díaz y Joe Arroyo en la misma noche! Por aquel tiempo me disfrutaba los precarnavales, pero los días de Carnavales los usaba para salir de viaje. El primero fue al Parque Tayrona, con la intención de iniciarme en la sabiduría de las plantas sagradas. Llegué a la playa de Arrecifes con una hamaca en el morral, pero no la usé porque me esperaba una. Desde entonces, la Sierra Nevada de Santa Marta es para mí Luz e Inspiración. En 1996 viajé a San Marcos y durante años no volvimos a coincidir. Sería hasta 2003 que pude disfrutar formalmente de las fiestas del Rey Momo. Ese año y el siguiente viví la experiencia del palco y del bordillo, con alegría y muchas ganas. En abril de 2004 me mudé a Cartagena del Caribe y el Carnaval quedó como un recuerdo. Desde agosto de 2005 viví siete años en la fría capital, sin posibilidades de viajar a mi amada Curramba. Me conformaba con verlo de lejos, por televisión, en algún local bogotano que se aprovechaba de la nostalgia Caribe para ganarse unos pesos. Pero volví al Reino en octubre de 2012, con la firme idea de recuperar el tiempo perdido. En 2013 regresé al Carnaval con un grupo de amigos extranjeros. Contratamos una van desde el Hotel Bellavista y nuestra "Comparsa de Naciones Unidas" desfiló por el Carnaval de la 44. Nos gozamos cada paso, cada risa, cada tocata. Quedan fotos y algunas obras del maestro Rafael Dussán. En 2014 lo disfruté desde La Erótica, con una comparsa de musas despropositadas. En 2015 estuve de luto por Don Rami. A los cuarenta cumplidos salí por primera vez en la Batalla de Flores, gracias a mis amigos de "Disfrázate Como Quieras". En 2017 hice parte de la Comitiva Real del Carnaval de Miami. En 2018 me colé en "Disfrázate", vestido de Leo Matiz. En 2019 ya vivía en Medellín y me tocó tragar saliva. En 2020 volví a "Disfrázate" bien acompañado. En 2022 mi vida giró hacia "La Puntica No Má", la comparsa más sexy. Al año siguiente me designaron "El Poeta de La Puntica". En 2024 encarné "La Poesía guiando al pueblo". Mañana será mi octava Batalla, cuarta con La Puntica. ¡Eso va pa Esa!