
El acierto de la Divina Unidad

Explora el equilibrio en la vida. Confianza y claridad, o su ausencia, moldean acciones y resultados. Analizamos ejemplos en diferentes ámbitos, desde el deporte hasta las relaciones personales.
Por Olga Bustamante Madrid ¿Por qué fallan las cosas? Porque nada actúa ajeno a lo demás, todo está encadenado. Si no hubiera día, no existiría la noche. No hay alto sin bajo, pesado sin liviano. Al conocer ambos extremos, lo conveniente es el centro, el equilibrio. Experimentemos la interacción de dos sentimientos en diferentes niveles: claridad y confianza. 1. Confianza con claridad: Como un deportista apasionado. Se ha preparado a conciencia con gran disciplina y apoyo de todos. Tiene certeza para actuar, presagia los resultados, minimiza los riesgos. Para todo tiene explicación y entendimiento. Reconoce los pros y contras. Acepta los retos. 2. Confianza sin claridad: Semejante a colocar un arma en manos de un borracho enojado. Es una mente prepotente y dominadora, con desconocimiento de causas y efectos, ante una situación confusa. 3. Sin confianza y con claridad: Aquel administrador que debe salvar la empresa, pero su mayor título es 'Corrupto', experto en tramoyas. 4. Sin confianza y sin claridad: Son las relaciones personales 'profundas y con derechos' que se pactan entre parejas formadas al azar, siendo perfectos desconocidos, en una noche de rumba. Comprometen su existencia y su futuro, a cambio de placer. Así se comporta la vida personal, los hogares, las sociedades, las creencias, los gobiernos,… Mentir o decir la verdad van de la mano de la aprobación. Amor, respeto y aceptación es una buena trilogía. La salud depende de disciplina, responsabilidad y cuidados. La paz o la guerra caminan junto a la certeza, la compasión, la tolerancia y la justicia. Las relaciones personales y familiares oscilan entre coherencia, sensibilidad, solidaridad y amor. El odio se afianza en los celos, el engaño y el egoísmo. Nada ocurre porque sí, todo tiene una razón de ser. Percibo en mi interior, que La Divina Unidad, en su grandeza y sabiduría, estableció un mundo, cuyo objetivo es reconocernos, en aciertos y desaciertos. Explorar los puntos de equilibrio entre situaciones opuestas. Y para que pudiéramos entender los significados, creó métodos, pero, nos instalamos en el método y no descubrimos el profundo significado de su obra. Vivir parece un juego de roles, donde cada uno desempeña un papel, una función, un compromiso, que afecta todo y a todos. "Durante la mayor parte de la historia, el hombre ha tenido que luchar contra la naturaleza para sobrevivir. En este siglo empieza a darse cuenta de que, para sobrevivir, debe protegerla." Jacques Yves Cousteau.