
El 18 de junio: de la gloria al abandono total y sin dolientes

Allí se escribieron paginas memorables del béisbol de Córdoba; del deporte rey. Cuando la Costa Caribe hizo honor al béisbol amateur y se jugaban anualmente los torneos inter departamentales las selecciones de Bolívar, Atlántico, Córdoba, Sucre, Magdalena y Antioquia protagonizaron el parque de béisbol Dieciocho de Junio inaugurado en 1958, verdaderas epopeyas deportivas en disputa del título nacional.
Era en aquellos tiempos un escenario antiguo pero bonito y cómodo y tenía algo más valioso que la infraestructura: la pasión de los que allí íbamos en un acto casi místico, como aquellos eventos deportivos y religiosos que los griegos celebraron en Olimpia para ratificar la unidad helénica. En esos campeonatos nacionales se reafirmaba en todo su esplendor ese imaginario de la cultura caribe que es como una cosmogonía que nos identifica ante el mundo En 2011, el Estadio 18 de Junio fue sometido a un proceso de remodelación, con una inversión aproximada de 22 mil millones de pesos. Este proyecto se llevó a cabo en preparación para los Juegos Deportivos Nacionales en 2012, donde Córdoba fue la sede principal. Se construyó una parte con el fin de completar su terminación total lo cual no se ha hecho hasta ahora. Pero lo grave no es solo esto: el estadio está abandonado y presenta un estado lamentable de desgreño, suciedad y deterioro. Parece que no tuviera dolientes. Nunca se construyeron los parqueaderos y ahora es un lote abandonado; un basurero público. El frente y los costados son unas pocilgas llenas de desperdicios de toda naturaleza porque parece no tener un personal de aseo suficiente y experto para su mantenimiento. Los cielos rasos exteriores no se han construido dando una imagen deplorable. Sus paredes asquerosas sin pintura ni cuidados denuncian el abandono oficial. Sería bueno que las autoridades deportivas del Municipio y del Departamento se acercaran a conocer el estadio Edgar Rentería de Barranquilla a ver si son capaces de copiar lo que allí se hizo; su museo de Béisbol y sus instalaciones emblemáticas. Es hora de levantar la voz para rescatar el Estadio Dieciocho de Junio en toda su magnificencia y terminar su construcción. Montería no se merece ese destartalado estadio.