
Educación superior en secundaria

A comienzos de los años 70 del siglo XX, abrieron sus puertas en el país los Institutos Nacionales de Educación Media Diversificada, Inem, como una respuesta a la necesidad de preparar el país para el tránsito de lo rural a lo urbano, para el desarrollo de la industria y atender los cambios tecnológicos que se venían con la conquista del espacio, que ya antes con los Institutos Técnicos Agrícolas, ITA y los Sena, habían visionado un país que necesitaba preparar y formar su capital humano en esa dirección.
50 años después de la apertura del Inem en Montería y de haber dejado un semillero de técnicos en diferentes disciplinas del saber, estos centros formativos educativos, dejaron de ser el bastión de formación técnica y tecnológica por los prejuicios que se apoderaron de los gobiernos y de los grupos de presión que veían en esta educación, una penetración del imperialismo y un desatino para el país que debía concentrase en la educación clásica, como finalmente es hoy. En cuanto al Sena, seguimos preguntándonos del porqué los gobiernos nacionales no han regado en cada municipio del país un Sena que gustosamente los bachilleres demandan porque los forma para el trabajo como técnicos, siguen una tecnología y llegan a su etapa profesional, financiados ellos mismos por su vinculación al mercado laboral al ser apetecidos por las empresas y con unos costos en su formación competitiva y de frente a los institutos privados que más ofertan este tipo de educación. Resulta que la propuesta del actual gobierno nacional de construir grandes infraestructuras universitarias en los municipios no ha arrancado, y en el pasado el departamento con la sede de la Universidad Córdoba en Sahagún, que costó una enormidad y tiempo, y Montería con su universidad del Sur, cuando lo indicado es utilizar la infraestructura de los colegios de secundaria, como lo está haciendo Barranquilla que lleva 13 colegios convertidos en universidad, con una reducción de costos elevadísima y solución al problema educativo superior. La educación superior no es solo la profesional, y para las urgencias y necesidades del país, las familias, hogares, bachilleres, es ante todo la técnica y tecnológica y ante la caída de la matrícula básica y media y las exigencias del mercado laboral y el desarrollo nacional y mundial, hay que cambiar ese paradigma que nos gobernó durante 50 años y dar paso al conocimiento asociado al mundo empresarial y no solo académico, para salir del estado en que estamos. La apertura de universidades con educación técnica, tecnológica y universitaria en los colegios de secundaria es el camino por su viabilidad física y humana, al vincular a docentes que por la caída de matrícula y de acuerdo con su especialidad o perfil, pasarían a ser parte de estas nuevas instituciones de educación superior. ¡Manos a la obra!