
Educa hijas independientes y fuertes

A pesar de los avances en igualdad, persiste la educación sexista. Criar hijas independientes, capaces de enfrentar desafíos, fomenta su autoconfianza y les permite alcanzar sus sueños.
Por Marta Sáenz Correa En los últimos años hemos avanzado en materia de igualdad de género, pero todavía quedan algunas ideas sexistas en lo más profundo de algunas mentes. Por eso, muchos padres siguen educando a sus hijas para que sean perfectas, se comporten con mesura y se mantengan alejadas de los riesgos, a salvo y en su zona de confort, sin percatarse que solo limitan sus potencialidades y las convierten en mujeres incapaces de asumir desafíos y afrontar la vida por sí mismas. Cuando enseñamos a nuestras hijas a ser independientes y a arriesgarse, estimulamos su capacidad para descubrir el mundo, fomentamos su autoconfianza, y las ayudamos a luchar por sus sueños, aventurarse a lo desconocido y a convertirse en las personas que realmente quieren ser, sin estar a la sombra de alguien. Los padres tenemos la responsabilidad de educar a nuestras hijas para que puedan afrontar con éxito su vida independiente. Para ello es fundamental ayudarles a desarrollar ciertas habilidades y hábitos que les permitan afrontar los nuevos retos con la confianza suficiente. Es imperativo indicarles que ser una mujer fuerte e independiente significa que puedes encontrar la felicidad por ti misma, sin esperar el reconocimiento de los demás o de la sociedad; implica ser independiente a nivel emocional y poder mantener relaciones saludables con los demás sin caer en patrones de codependencia; y, significa aprender a expresar lo que hay dentro de ti, sin importar que seas tímida y de voz suave o asertiva y de voz fuerte, no es necesario tratar de encajar en un molde. Además, es importante que desde pequeña le enseñes a tu hija a establecer sus propias metas de forma clara y trazarse un plan para alcanzarlas; a confiar en sus capacidades y a asumir los obstáculos como una oportunidad de crecer, así como a perseverar en sus planes y luchar con tenacidad para conseguirlos. Resolverle todos los problemas a tu hija no es la mejor estrategia para enseñarle a ser independiente y prepararla para las adversidades de la vida. La solución radica en ofrecerle las herramientas que necesita para que pueda solventar los problemas con sus propios recursos e ingenio. De esta manera, aprenderá a enfrentarse a los conflictos y buscar soluciones sin esperar a que otros le ayuden. Por último, no olvides enseñar con el ejemplo. Un gran porcentaje de las actitudes que aprenden los niños las toman por lo que ven de los adultos que les rodean.