
Ecos Davos

Davos reúne a líderes mundiales en medio de conflictos bélicos y tensiones geopolíticas. La búsqueda de soluciones a la guerra en Ucrania y Gaza, junto a disputas territoriales, centra la atención global.
Por Miguel Mercado Vergara Encuentros de talla mundial como el de Davos, la lejana ciudad Suiza donde por estos días se concentran gobernantes de todos los matices que conforman el espectro político de muchos rincones de la tierra, siempre mantienen la expectativa universal por la magnitud de los temas allí tratados. Sea o no que se hayan superado las tensiones que originó la denominada Guerra Fría, el mundo actual se mantiene en un insomnio permanente en razón de los sobresaltos que producen los actos de confrontación entre Rusia y Ucrania así como los de Israel y Hamás cuya estela de muertes y desolaciones ha llegado a dimensiones alarmantes. Conforme a las intervenciones de los distintos voceros que allí actúan a nombre de los Estados participantes en el foro, la esperanza de solución a esos dos conflictos sobre los que el mundo enfoca sus miradas, no se ve por ningún lado. Un mensaje reflexivo que transmita siquiera la esperanza de parar el derramamiento de sangre, no surge como ha de esperarse. Por el contrario, allí se lanzan puyas que lo que contribuyen es a crear más incertidumbre que buenas expectativas de entendimiento para finiquitar la confrontación. Intranquiliza también la pugna que se asoma entre China, país con inmenso poderío militar y Taiwán, un vecino del gigante asiático que sueña con su independencia pero que Pekín está lejos de aceptar. Por acá en el entorno de la América nuestra, muy cerca de las fronteras colombianas, la pretensión venezolana de hacerse a una extensión territorial de Esequibo, una zona de ricos recursos naturales especialmente en petróleo y oro, origina tensiones por el futuro surgimiento de disputas que pueden ocasionar confrontaciones armadas sin que se calculen hoy sus consecuencias. De manera que frente a todo ese panorama que compromete seriamente la paz del mundo, a lo que se suman las propuestas alusivas al calentamiento global que toca temas referente a los combustibles fósiles y las energías limpias, son los insumos que alimentan los discursos de Davos y sobre los que todos los habitantes de la tierra mantienen la atención puesta y a la espera de que surjan fórmulas y soluciones positivas y no posturas que hagan más propicio el ambiente de guerra que hoy día se respira por todos los contornos del planeta.