
Dos gritos que transformaron al mundo

Hace 531 años, Rodrigo de Triana avistó tierra, marcando el descubrimiento de América. Un hito que, junto a la imprenta y la Reforma, transformó el mundo.
Por Valmiro Sobrino Oliveros Estaba probablemente trasnochado. Eran las dos de la mañana y el vigía de turno estaba parado debajo de la vela cangreja de una nao que era la más velera, de apenas 17 metros de eslora, de velamen cuadrado denominada La Pinta. Sus ojos adormilados no alcanzaban a dar crédito a lo que veía a dos leguas marinas; quedó absorto: unas fogatas en tierra de la isla Guanahaní le avisaban a Rodrigo de Triana que estaban frente a tierra firme. Gritó dos veces con toda su alma ¡Tierra! ¡Tierra! Era el 12 de octubre de 1492, hace exactamente 531 años. El siglo XX produjo grandes acontecimientos en lo social, político y cultural que cambiaron el modo de pensar y de ser. Uno de ellos: la invención de la imprenta por Gutenberg 1.450. Un estudio de National Geographic titulado: "Gutenberg, el inventor que cambió el mundo". La imprenta, considerada como el más grande invento del siglo XX, transformó la difusión del conocimiento y el saber universal. Los dos gritos de don Rodrigo de Triana esa madrugada aún retumban en nuestros oídos y determinaron nuestra suerte y nuestro destino. Luego, nuevamente en Alemania en el siglo XVI se produce la Reforma Protestante de Calvino y Lutero que creó el gran cisma; surge la Iglesia Protestante que cambió el modo de pensar de Europa. El descubrimiento de América cambió todo. Rompió el paradigma clerical de que la tierra era plana. Transformó el mapa del globo terráqueo al incluir un nuevo continente. Conformó una nueva estructura de poder mundial en el que los poderes de Castilla se extendían hasta la mitad de la tierra en un proceso de colonización de 300 años. Felipe II dijo que "en su imperio no se ponía el sol"; las coordenadas del mundo no volvieron a ser iguales. Un idioma sofisticado se impuso ante los idiomas raizales; hoy lo hablan 600 millones de latinoamericanos. Una ideología trasplantada por la religión cristiana se impuso desde la Patagonia hasta el río Bravo por encima de los ritos milenarios de 50 millones de nativos del continente (según Herbert Spinden). Grandes expediciones científicas como la de Humboldt y La Expedición Botánica de Mutis que hizo un inventario de la naturaleza del Nuevo Reino de Granada. América se convirtió en la despensa económica de media Europa tras el saqueo de sus recursos naturales y humanos. Los dos gritos de don Rodrigo de Triana esa madrugada aún retumban en nuestros oídos y determinaron nuestra suerte y nuestro destino.