
Discurso presidencial

El presidente Petro prioriza las redes sociales y la movilización callejera, en lugar del diálogo y la unidad. Su estilo confrontativo y falta de autocrítica generan controversia y preocupación.
Por Fernando Negrete M El presidente Petro se ha caracterizado por "comunicarse" con la gente a través de las redes sociales, en particular con la ahora X, utilizando un lenguaje "regañón" a quienes difieren de sus opiniones, conceptos e ideología y como "trina" de forma permanente, el tiempo que dedica a esta debe consumirle bastante agenda pudiendo decirse que parte de sus incumplimientos, se deben a este "vicio", por fuera de la sospecha de que cuando la audiencia no es receptiva a sus diatribas, prefiere no llegar. En cuanto al uso del balcón, a raíz de la menor concurrencia a los dos últimos "balconazos" respecto de la participación de las convocatorias de la oposición, esta vía deja de ser la predilecta para comunicarse con la gente, utilizando en su lugar el llamado a la movilización callejera y popular para conquistar en los hechos los objetivos gubernamentales, situación que va en contravía de lo establecido en la Constitución para reformar el sistema político. En algunas ocasiones he comparado el arte de administrar con el vuelo de un avión, donde todos sus pasajeros y tripulación prefieren un cielo despejado, libre de turbulencias, para que el viaje sea lo más placentero posible. Es lo mismo en la administración, mientras más estabilidad haya en la sociedad, mejores serán los resultados en todos los campos de la actividad práctica, situación contraria a los llamados presidenciales de provocar tormentas para arreglar los problemas. No se ha entendido que es el presidente de todos los colombianos y que debe dirigirse a ellos como símbolo de la unidad nacional, hecho evidenciado cuando la semana pasada se esperaba con gran expectativa su intervención frente a los atropellos de militares del Ejército contra la comunidad asentada en "Bocas del Manso" en Tierralta, y otras situaciones y en su lugar, se pasa un video con una larga perorata sobre historia económica mal contada y descontextualizada en el acto de declaratoria de víctima de la violencia al sindicalismo, cuando la principal víctima es el pueblo colombiano. A todas estas nos preguntamos por su animadversión frente a lo privado, si la sociedad organizada en hogares es privada como lo es la persona y que el esfuerzo individual aplicado productivamente, es el generador de conocimientos, riqueza, bienestar, arte, música y sostiene a los distintos gobiernos. Cuando el Presidente se dirija a los colombianos por los medios de información y comunicación, debe de forma clara y objetiva, expresar la situación presente, actual del país y explicar las medidas que se han tomado y van a tomar para conjurar un momento difícil y en prospectiva y con el concurso de todos los colombianos, salir adelante. ¡No más llamados a la tormenta desde la presidencia!