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Opinión

Diplomacia que no es diplomacia

Rafael Hernández Mestra
Rafael Hernández Mestra
Columnista
4 de julio de 2023

La guerra en Ucrania suma víctimas. Un ataque ruso hirió a tres colombianos en Kramatorsk. La respuesta de ambos gobiernos, colombianos y rusos, evidenció falta de diplomacia.

Por Rafael Hernández M. La guerra ruso-ucraniana es un conflicto bélico que actualmente se está dando entre la Federación de Rusia y Ucrania, se acrecentó en el 2022 con la invasión Rusia a Ucrania, la cual ha cobrado miles de víctimas. En el ataque despiadado por parte de Vladimir Putin, presidente de Rusia, a Ucrania y sus ciudades más importantes, no ha tenido en cuenta si hay civiles, si hay niños, ancianos o mujeres; si son instalaciones militares, casas, edificios u hospitales. Le interesa es recuperar territorios a sangre y fuego y al precio que sea. Dentro de esa ofensiva, la semana pasada, fue lanzado un misil a la ciudad ucraniana de Kramotorsk, ciudad donde se encontraban de visita tres colombianos: el escritor Héctor Abad Faciolince, el ex comisionado de paz Sergio Jaramillo y la periodista Catalina Gómez, quienes estaban en un restaurante en compañía de una escritora ucraniana cuando fue el ataque. Según lo narrado por los tres colombianos, se salvaron de milagro ya que resultaron con heridas leves, suerte que no corrió la periodista anfitriona, pues se encuentra en estado crítico, al borde la muerte, hasta el momento de hacer esta columna. Lo sorprendente es el manejo que se le ha dado a este episodio por parte del gobierno colombiano, así como por parte del gobierno ruso. Nada de diplomacia. Por parte del presidente colombiano, se limitó a decir en redes, como es su costumbre, y por los micrófonos, de que Rusia "violó los protocolos de guerra", y agregó que "Rusia ha atacado a tres civiles colombianos indefensos" y pidió a la cancillería, enviar una nota diplomática por el ataque: ni Rusia sabía que en el lugar había colombianos ni los medios eran los canales para esas explicaciones. Eso se hace a través de la cancillería, por eso la diplomacia es el arte de decir las cosas sin ofender y es la comprensión la voluntad de diálogo y el entendimiento que se aplica a las relaciones internacionales. Por su parte, la respuesta de la Embajada Rusa a la nota colombiana tampoco fue afortunada ni diplomática. En efecto, en el comunicado dijeron: "A nuestro juicio la ciudad cercana al frente, convertida en un hub operacional y logístico-militar, no es un lugar apropiado para degustar platos de cocina ucraniana". Te destacamos No hubo diplomacia por parte de los dos países, pues Rusia dijo, palabras más palabras menos, "nadie los mandó a que vinieran a comer en un restaurante en un país en guerra". O como dijera la vicepresidenta de Colombia: "de malas".