
¡Dios guarde a Colombia!

Aunque es reprochable y condenable desde todo punto de vista, la decisión del presidente Petro de rodearse en tarima con los peores y más peligrosos criminales que mandó a traer de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, para que lo acompañaran en primera fila durante el acto que presidió recientemente en la plaza de La Alpujarra en Medellín, no es de extrañar pues hay antecedentes que presagiaban que un hecho como este podía suceder.
Aunque es reprochable y condenable desde todo punto de vista, la decisión del presidente Petro de rodearse en tarima con los peores y más peligrosos criminales que mandó a traer de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, para que lo acompañaran en primera fila durante el acto que presidió recientemente en la plaza de La Alpujarra en Medellín, no es de extrañar pues hay antecedentes que presagiaban que un hecho como este podía suceder. ¿Recuerdan ustedes el llamado Pacto de la Picota? Para refrescarles un poco la memoria a quienes se les haya olvidado, se trató de un acuerdo que se gestó durante la campaña presidencial de Petro y consistía en buscar que los delincuentes de todas las calañas que se hallaban presos, votarían por él a cambio de que este, una vez llegara a la Presidencia, haría todo cuanto le fuese posible para beneficiarlos. Es decir, el Pacto de la Picota fue el fruto de un mutuo acuerdo para una utilidad "interpartes". Y ello se cumplió. No lo digo yo. Lo dijo Juan Fernando Petro, hermano del presidente, quien en unas declaraciones que le concedió al Canal Caracol explicó con pelos y señales las características de dicho pacto. Es más, Juan Fernando reafirmó que los delincuentes cumplieron a cabalidad y que eso quedó absolutamente demostrado y comprobado con la votación que obtuvo Petro Gustavo, en el Magdalena Medio donde sacó más de millón y medio de votos en las elecciones cuando, según Juan Fernando, en anteriores comicios nunca llegó ni siquiera a 100 mil. De manera que lo de La Alpujarra en Medellín, no es sino una consecuencia lógica del Pacto de la Picota cuya veracidad fue confirmada por el propio hermano del presidente. Así las cosas, no era de extrañar que el presidente Petro fuera tan condescendiente con los jefes máximos de tan temibles bandas criminales pues le ayudaron a ganar la presidencia. Ante este hecho no sería sorprendente tampoco que en cualquier momento los llevara a Palacio y los homenajeara, tan agradecido como está por la cantidad de votos que le pusieron en las urnas y los cuales fueron definitivos para alzarse con la victoria en las elecciones de 2022, como lo reconoció también Juan Fernando Petro, hermano del primer mandatario, en las referidas declaraciones que le concedió al Canal Caracol. ¡Dios guarde a Colombia!