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Opinión

Dinastía del disco lumbar

Remberto Burgos de la E.
Remberto Burgos de la E.
Columnista
18 de abril de 2023

El dolor lumbar, a menudo malinterpretado, rara vez se debe a hernias discales. Factores como edad y falta de ejercicio influyen. Aprende sobre diagnóstico, tratamiento y cuándo es necesaria cirugía.

Por Remberto Burgos de la E. Las creencias en el origen de las enfermedades y la percepción de su etiología están muy acentuadas dentro de la comunidad. Si nos acercamos al tema del dolor lumbar, el público en general lo identifica con hernia discal y piensa que una lumbalgia mecánica se debe a un disco. De 100 pacientes que consultan por dolor lumbar solo 10 tiene una hernia discal lumbar, las otras condiciones que el paciente no contempla y son las más frecuentes incluyen: distensión de ligamentos o músculos, artritis y más en esta época condiciones como la osteoporosis. Muchas condiciones precipitan la lumbalgia: edad, falta de ejercicios, sobrepeso, tóxicos y condiciones emocionales como la depresión. Las medidas flexibles y la gimnasia ayudan a relajar la espalda y evitan caer en el síndrome doloroso lumbar crónico que limita la vida de los enfermos. Los pacientes con dolor lumbar mejoran en el primer mes y no se debe gastar recursos en estudios, la historia natural es benigna y quedan sin secuelas. El disco lumbar tiene otra presentación: empieza con dolor en la espalda y este se va hacia las piernas. Se aumenta con la actividad y sigue el trayecto del nervio afectado. Puede ser constante o intermitente. La sensación en el glúteo o en la pierna los pacientes la describen como hormigueo o corrientazo. Cuando se examina al paciente y se buscan los signos de extensión, llama la atención que el paciente no llora y al elevar la pierna se desencadena dolor. El paciente ríe y con razón se ha conocido como "el dolor de la risa". Los estudios, simples: la Rx de Columna Lumbar y una Resonancia Nuclear Magnética de Columna. Permite además de identificar la hernia discal, evaluar los diámetros del canal, las estructuras de las vértebras, signos de inestabilidad y detectar algunas anomalías congénitas. El primer mes el 90% de los discos lumbares mejoran; solo queda 10%. A los tres meses el 2% de los pacientes tienen indicación quirúrgica: la microcirugía es el tratamiento de elección. Otros procedimientos: utilización de métodos endoscópicos, procedimientos percutáneos e inyección de sustancias con efectos analgésicos. Las medidas generales son útiles los tres primeros meses; analgésicos, relajantes musculares y ocasionales sedantes. Guardar los ejercicios físicos, corregir la postura y caminar haciendo énfasis en los ejercicios de flexibilidad, Muy pocos pacientes pueden necesitar una inyección epidural (bloqueo) y la terapia física ayuda a la postura correcta. Diptongo: de 100 pacientes con dolor lumbar,10 tienen hernia discal lumbar franca. De estos y solo después de tres meses de tratamiento, solo 2 son quirúrgicos.