
Dinámica del conflicto -intensidad- I

El conflicto es dinámico y se transforma. Presenta fases como la latente, crucial para una gestión temprana. Comprender sus grados de intensidad es clave para evitar la violencia.
Por Óscar Pérez Palomino De conformidad con lo establecido por Remo Entelman, "el conflicto es un proceso dinámico, sujeto a la permanente alteración de todos sus elementos. A medida que se desarrolla cambian las percepciones de los actores, en sus imágenes del adversario y del problema (…) y toman nuevas decisiones estratégicas sobre el uso de recursos (…) que utilizan para procurar sus objetivos" y que van reconfigurando el proceso… tercer elemento del conflicto. Ahora bien, como es dinámico, tiene varias fases; diferentes grados de intensidad; y diferentes niveles de interacción. En primer lugar, respecto de las fases, María del Rosario Torres, en el curso de negociación estratégica, señala que existen 4 fases, a saber: inexistente, incipiente, latente y manifiesto. "El conflicto está latente cuando todavía no ha aflorado de manera explícita para ambas partes, y solo se expresa en forma de tensión, incomodidad o malestar. Una vez se identifica que este malestar se debe a una contradicción, una disonancia o un enfrentamiento, deja su estado de latencia para manifestarse como tal conflicto" se señala en el documento visión y sociedad de la Escuela de derechos humanos de la UCC Ibagué. "La gestión de los conflictos latentes es determinante porque cuanto antes iniciemos su gestión, más efectiva será y mejores resultados tendrá. Por eso es tan importante ponerse manos a la obra cuando el conflicto es todavía latente y aún no ha dado del todo la cara", vale decir, no se ha tornado manifiesto. En el conflicto latente, se afirma en el documento reseñado, las partes aceptan que tienen pretensiones incompatibles, a diferencia del conflicto incipiente en el que las partes no tienen conciencia de la causa de la divergencia, y en la fase inexistente las relaciones entre las partes es cooperativa. En segundo lugar, ya manifiesto, el conflicto, aparece entonces la intensidad en sus diferentes grados, la cual puede escalar hasta explotar en violencia. Estos grados van desde la discusión, polarización, segregación, ruptura de la comunicación, hasta su intensidad final en que se vuelve violento y destructivo.