Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Diálogo y diplomacia con Ecuador

Rafael Hernández Mestra
Rafael Hernández Mestra
Columnista
10 de febrero de 2026

Después de un año de tensiones entre las relaciones de Estados Unidos y Colombia, al parecer, luego de la cita entre los presidentes de esos dos países, dichas relaciones tienden a mejorar y es un anhelo de todos los sectores, mientras terminan los siete meses restantes de este nefasto gobierno.

Sin embargo, el pasado 21 de enero, el presidente de Ecuador, Daniel Novoa, sorprendió a Colombia al anunciar la imposición de un arancel del 30 por ciento a las importaciones colombianas a partir del pasado domingo 1 de febrero. Estos aranceles, obviamente, no fueron bien recibidos por el gobierno colombiano y, en represalias, anunció la misma medida para los productos ecuatorianos que entran a territorio colombiano. Es apenas lógico que, con esta decisión, Ecuador esté desconociendo sus compromisos comerciales en el marco de la Comunidad Andina y además enrarezca el ámbito al impactar parte del sistema económico de nuestro país, ya que Ecuador es el sexto comprador de los productos colombianos y el segundo en exportaciones mineroenergéticas. Estas ventas incluyen productos de la industria manufacturera, bienes de capital, agroindustria, textiles y calzado, además de sectores tradicionales como petróleo y minería. Precisamente, por este peso económico, la tensión comercial puso en alerta a los empresarios colombianos, quienes han manifestado que es necesario llevar las cosas por los canales del diálogo y el entendimiento. De entrada, el Ministerio de Agricultura impuso un arancel del 30 por ciento a las importaciones de arroz y todos sus derivados provenientes de Ecuador, además de restringir el ingreso del cereal por vía terrestre. Esta contraofensiva no solo se limitó al ámbito comercial, sino que se extendió al sector eléctrico, ya que el anuncio de Ecuador coincidió con la suspensión de las exportaciones de energía al país vecino, que en los últimos años ha tenido racionamiento. La decisión de Ecuador los está perjudicando más a ellos, al pueblo ecuatoriano, por lo que Colombia y Ecuador, que son países vecinos, deben reactivar los canales diplomáticos para desescalar el conflicto y separar lo político de lo comercial y operativo. Nota: En buena hora, como dijeron los españoles, el próximo domingo se acaba el circo de las consultas de los partidos y movimientos políticos, donde hay candidatos que no los conoce ni en los conjuntos residenciales donde viven y solo buscan reposición de votos y utilizar la figura como trampolín.