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Opinión

Despertador

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
13 de abril de 2024

Encuentra tu camino con "despertadores" internos. Evita la rutina y el tedio, conectando con tus valores y pasiones. Descubre qué te llena de sentido y activa tu brújula personal.

Por Olga Leonor Hernández B. Necesitamos llenarnos de despertadores que nos recuerden constantemente nuestro camino, nuestro propósito, nuestra misión. Es muy fácil adormecernos y perdernos de vista. Caemos sin notarlo en la rutina, el tedio, la repetición de comportamientos esperados y lugares comunes. De vez en cuando, una situación particular nos pega una sacudida y nos toca abrir los ojos y las manos y, en ese momento, volver a pasar por el corazón la respuesta a muchas preguntas: ¿Qué es importante para mí? ¿Qué valoro? ¿Qué protejo? ¿En qué dirección deseo moverme? ¿Qué cosas, personas, situaciones me llenan de sentido? ¿Qué me apasiona? Esperamos los sacudones. Propongo cambiarlos por despertadores. No es cierto que debamos estrellarnos para decidir alinearnos con nosotros. Digamos que eso es como los cigarrillos o los vapers: Una costumbre perjudicial, pero socialmente aceptada. Es común escuchar cosas como: "Algo me decía que no lo hiciera, y mira los resultados... si me hubiera hecho caso…" o "Yo de cierta forma sabía que me iba a ir así, y mira, tenía razón". Es como decir que el estrellón es inevitable, que no hay otra manera de aprender si no es reventándose. Que lo que uno es, lo que uno quiere, lo que da sentido, solo se revela al estrellarse; pero eso, es falso. Lo que es importante para nosotros, aquello que valoramos, nuestros principios, lo que nos apasiona, permanece en nosotros a la espera de que los descubramos. Des-cubrir: Destapar lo que está tapado o cubierto. Algo que ya está, simplemente a la espera de ser observado para obtener el lugar que necesita y merece ocupar. Hacerse cargo de uno mismo es encargarse de diseñar aquellos despertadores que suenen y me despierten cuando se me va olvidando mi valor, cuando se me pierden de vista mis deseos, cuando siento que de alguna manera me encuentro perdido. Es encargarnos de que exista en nuestra vida aquello que recarga, que reconecta. Llenarnos de despertadores para no tener la excusa de habernos quedado dormidos, de habernos permitido ir a la deriva; como si no supiéramos que muchas de las respuestas que buscamos ya las tenemos. ¿Cuáles son tus despertadores? ¿Dónde acudes cuando te sientes perdido(a)? ¿Cuál es esa brújula que te marca el norte cuando sientes que vas dando tumbos y andando en círculos? No esperes que otros te despierten. No esperes estrellarte para saberte presente.