
Desorden total

La complacencia gubernamental con grupos armados se evidencia en Antioquia: cabecillas con armas y órdenes de captura se pasean libremente. La UNP, en entredicho, agrava la crisis de la "paz total".
La complacencia del Gobierno Nacional con los cabecillas de los grupos armados con los que se trata de llegar a acuerdos en las mesas de diálogo quedó ratificada con los hechos sucedidos en carreteras de Antioquia, donde varios de estos delincuentes se paseaban como 'Pedro por su casa' con armas, millones de pesos en efectivo y lo más grave, con órdenes de capturas vigentes. No cabe duda que en la administración de Gustavo Petro las guerrillas han tenido un 'empoderamiento' en ciertos territorios y este hecho deja una vez más en entredicho el uso de los vehículos de la Unidad Nacional de Protección (UNP), que ya en reiteradas ocasiones han sido inmovilizados por estar al servicio del narcotráfico en zonas de influencia de los grupos al margen de la ley. Todos estos hechos ensombrecen los diálogos guerrilla-Gobierno, pero es preocupante la forma como los ilegales se aprovechan de los beneficios que les brinda el Estado para seguir delinquiendo. Solo esto le faltaba a la desordenada 'paz total' que promueve el Gobierno, proteger a delincuentes a través de la UNP, los mismos que hace un par de semanas asesinaron a seis militares. Como si todo esto fuera poco, el Presidente da una versión y su delegado en los diálogos con las disidencias de las Farc da otra muy diferente. La descoordinación es absoluta en unos procesos de paz que nadie sabe a dónde van a parar. Siete vehículos de la UNP al servicio de delincuentes, mientras alcaldes en el país, en riesgo, no son atendidos.