
Desobedecer

Ante la duda, ¿qué quieres? El texto explora decisiones guiadas por miedos o deseos ajenos, versus la necesidad de autenticidad. ¿Te desobedeces a ti mismo?
Por Olga Leonor Hernández B. Quieres cantar a grito herido esa canción. Quieres pararte y bailar. No para ser el alma de la fiesta, sino para sentir como toda la energía se mueve y fluye por tu cuerpo. Quieres brincar y sonreír, no para los demás, sino para tí misma, para confirmarte que estás viva. Pero… ¿Qué va a decir la gente? ¿Qué comentarios empezarán a hacer? ¿Esa es la imagen tuya que quieres que quede? Tienes dos opciones, pararte o quedarte sentada, pero ten claro, por favor, con cuál decisión te estarías desobedeciendo. Quieres decirle que la amas, que te hace falta todo el tiempo, que te gusta la manera en que sonríe, en que camina y hasta la forma en que mastica la comida. Quieres estar con ella los domingos, cuando la pereza los abruma para solo estar en silencio el uno al lado del otro, para hacer mercado, para ir a cine y aparentar que no estás llorando por la película. Pero… ¿Y si no funciona la relación? ¿Y si te dice que no? ¿Y si se cansa de tu manera de ser, de tu forma de pensar? Tienes dos opciones, intentarlo o no hacer nada. Lo importante es que tengas claro con cuál decisión te estarías desobedeciendo. Te gustaría hablar acerca de lo herida que te sientes. Decirle que esa manera de desaparecer no solo es injusta contigo sino también agresiva. Te gustaría comprender un poco más qué lo motivó a actuar de esa manera, llorarle y decirle la tristeza que has atravesado, sola y en silencio. Lo has intentado y no te responde, te corresponde a ti tomar una decisión y dejar de esperar. Tienes dos opciones, seguir preguntando y esperando o aceptar el cierre y avanzar. Ten claro por favor, con cuál decisión te estarías desconectando de ti. Hay momentos en que las decisiones que tomamos están orientadas por muchas cosas, excepto por nuestros deseos. Y está bien, no siempre las circunstancias están dadas para poder avanzar con coherencia o para sostenerse en un lugar aún a pesar de tener factores en contra. Otras veces vamos en dirección opuesta a nosotros mismos haciéndole solamente eco al miedo, la culpa o el qué dirán. La única pregunta válida, ante cualquier disyuntiva es ¿Con cuál decisión te estarías desobedeciendo? Tener esta respuesta es una manera de clarificar tu postura, para que, sea cual sea la dirección en la que decidas ir, tengas a tu alcance tu verdadera necesidad, tu verdadera intención y puedas, en ese o en otro momento, avanzar hacia ser cada vez más auténtico.