
Desafíos y oportunidades en políticas públicas para mujeres en este 2024

En 2024, la equidad de género enfrenta desafíos urgentes. Se requiere una revisión integral de políticas públicas y medidas concretas para un empoderamiento femenino real, alineado con la Agenda 2030 de la ONU.
Por Glenda K. Fuentes En la despedida del 2023 y la bienvenida del 2024, la revisión de las políticas públicas destinadas a las mujeres revela desafíos persistentes y la necesidad apremiante de una revisión integral. Con la llegada de nuevas administraciones, se espera que sus programas se alineen con los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU, especialmente con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5, que busca abordar las desigualdades de género en todas sus formas y manifestaciones. En este contexto, empoderar a las mujeres es un objetivo fundamental para cumplir la promesa de la Agenda 2030. Los nuevos gobiernos locales y departamentales que asumen sus funciones en 2024 tienen la responsabilidad de trabajar incansablemente para hacer que esta equidad sea más que una aspiración, convirtiéndola en una realidad tangible. La implementación de medidas concretas y políticas efectivas que establezcan mecanismos de evaluación continua para medir el impacto real y su ajuste de acuerdo a las necesidades identificadas permitirá abordar los desafíos en tiempo real y maximizar las oportunidades de empoderamiento. Para ello es necesario evolucionar, y cambiar la percepción de que empoderar a las mujeres se reduce únicamente a la elaboración de capacitaciones y la entrega de materias primas y/o herramientas tangibles que les permita tener una fuente de ingresos económicos. El fortalecimiento femenino debe incorporar un componente integral psicosocial, educativo, de participación política, de movilización social, de tecnología, entre otros. Nada hace una mujer con una máquina de coser si continua inmersa en círculos de violencia, pobreza, baja autoestima, falta de oportunidades, y poco acceso a educación calificada. Superar estas barreras implica la elaboración de programas que no solo impartan habilidades técnicas, sino que además incluyan enfoques innovadores tales como: 1. Plataformas Digitales de Apoyo en las que a través de aplicaciones y sitios web que proporcionen información de tendencias, capacitación constante y espacios de comercialización confiable. 2. Iniciativas Reskilling: Diseñar programas que ayuden a las mujeres a adquirir nuevas habilidades (reskilling) o mejorar las existentes (upskilling) para adaptarse a oportunidades laborales emergentes que permiten las plataformas digitales, asegurando su relevancia en el mercado. 3. Laboratorios Sociales: Establecer espacios donde las mujeres contribuyan con ideas innovadoras para resolver problemas sociales, promoviendo su participación activa en la toma de decisiones. 4. Cultura de Reconocimiento: Programas de reconocimiento que destaquen los logros y contribuciones de mujeres en diversos campos, inspirando a nuevas generaciones a perseguir sus metas y a reconocer las de otras. Al centrarse en el desarrollo global, se logrará un empoderamiento más profundo y sostenible, contribuyendo así a transformar las percepciones arraigadas sobre el rol de las mujeres en la sociedad. “Que en el 2024, el empoderamiento de cada mujer no solo sea una meta, sino la chispa de un cambio duradero”.