
Desafío

Alcaldes colombianos desafían al Gobierno de Petro al prohibir el consumo de drogas en espacios públicos. Buscan proteger a menores, estableciendo multas y marcando un pulso de poder.
La decisión de varios alcaldes de prohibir el consumo de estupefacientes en lugares públicos desafía lo que quiere el Gobierno Nacional. Muchos alcaldes de Colombia han decidido, en las primeras de cambio de sus mandatos de 4 años, desafiar una de las políticas estrella del Gobierno Nacional y del presidente Gustavo Petro Urrego: restringir el consumo de drogas en espacio público. El principal argumento de esta decisión es mantener a los menores de edad alejados de este tipo de prácticas. Los mandatarios locales decidieron establecer la prohibición del consumo de sustancias psicoactivas, incluida la dosis mínima, en establecimientos educativos tanto públicos como privados, parques y plazas públicas, centros deportivos y recreativos donde asistan niños, niñas y adolescentes. Algunos de ellos en sus decretos le dan instrucciones a la Policía de que se impongan multas que van desde los 8 hasta los 32 salarios mínimos diarios, los cuales superan el $1.300.000 de pesos. Lo de las medidas para no permitir la libertad del consumo es lo de menos, lo más importante aquí es que desde las regiones le están enviando un mensaje claro al Gobierno central y es que la democracia no le da autoritarismo al Presidente de la República para realizar todo lo que quiera, sobre todo en estos casos donde las opiniones son bastante divididas. La democracia colombiana hoy juega en favor de quienes también tienen poder ejecutivo en sus municipios para direccionar el futuro de sus pueblos.