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Opinión

Desaceleración económica y pobreza

Rafael Nieto Loaiza
Rafael Nieto Loaiza
Columnista
27 de septiembre de 2023

La desaceleración económica en el país, impulsada por inflación e incertidumbre, aumenta la pobreza y desigualdad. Expertos urgen medidas gubernamentales y un plan de choque.

Por Rafael Negrete Quintero En los últimos meses, el país ha experimentado una desaceleración económica que tiene su origen en diversos factores tales como; el aumento de la inflación, el incremento de las tasas de interés y la incertidumbre global. Esta desaceleración económica está teniendo un impacto negativo en la población, hecho que se ve reflejado en un aumento de la pobreza y la desigualdad. Aunque la pobreza en Colombia se redujo del 42,5% en 2015 al 39,3% en 2022, según el Banco Mundial, la desaceleración económica podría revertir estos avances y llevar a un aumento de la pobreza en los próximos años. Urgen medidas gubernamentales que permitan enfrentar la desaceleración y proteger a la población más vulnerable. Aquí habrían muchas estrategias por mencionar, pero podríamos condensarlas en mayor efectividad en el gasto social, mayor estímulo a la inversión y la promoción y mayor creación de empleo. Varios analistas económicos señalan que un plan de choque es urgente. Segmentos como construcción y vivienda deberían ser privilegiados en los nuevos esfuerzos del gobierno central. Se requieren, dijo un editorial del tiempo, medidas que impulsen la confianza al igual que estrategias contracíclicas que en este momento, brillan por su ausencia. En lo local los esfuerzos siguen revelando resultados ambiguos. Si bien es de celebrar que se haya presentado una mejoría con respecto del año anterior al presentarse una mayor disminución de la desigualdad de ingresos y concentración de la riqueza en Montería, no es menor cierto que la capital cordobesa fue una de las 3 capitales caribeñas donde hubo un crecimiento de la población pobre. Sea quien sea que nos gobierne el otro año, después de estas reñidas elecciones, debería tener como foco seguir mejorando estos indicadores. Un futuro más próspero dependerá pues de los esfuerzos articulados de autoridades nacionales y locales. De metas compartidas. De tener como referente la superación de la pobreza mientras el país crece económicamente. Una la meta, la otra la herramienta. Y dependerá por supuesto de que las diferentes visiones económicas de los protagonistas no dejen de lado lo importante, que no queremos que las cifras que habíamos comenzado a superar después del drama de la pandemia vuelvan a recrudecer. Cada punto porcentual de decrecimiento económico son miles de familias cayendo en situación de vulnerabilidad. Que importen los números, pero sobre todo, lo que ellos representan.