
Derecho a protestar

El derecho a la protesta, vital en democracia, se amplifica en redes sociales. Izquierda y derecha lo ejercen, pero el respeto a la dignidad es clave.
Protestar con respeto es un derecho ligado a la democracia. Quienes lo ejercieron por años no pueden pretender que no se lo apliquen ahora. Las redes sociales han maximizado el famoso derecho a la protesta. Antes de este fenómeno social y comunicacional los ciudadanos no tenían la opción de ser escuchados por quienes gobiernan. Sin embargo, muchas veces la utilización de este derecho se ve empañado porque se quiere tergiversar y muchas veces se pasa de la protesta a la agresión o el acoso. Durante muchos años la gente de izquierda hizo uso de esta herramienta con manifestaciones y publicaciones en redes sociales. Ahora, con un gobierno de extrema izquierda en el país son los inconformes de la derecha o centro quienes están utilizando la herramienta. En algunos casos el Gobierno Nacional ha querido satanizar lo que se hace, cuando no es otra cosa que lo que ellos hacían cuando no eran gobierno. Como se dice en el argot costeño: muchas veces el cura no se acuerda cuando era sacristán. Si hay inconformidad hay que seguir manifestándola, pero dentro del marco del respeto por la dignidad humana de quienes ostentan el poder. La oposición es siempre necesaria, no todos pertenecen al 'comité de aplausos' que suelen tener todos los gobiernos sin distingo de orilla en la que se sitúen.