
Democracia inclusiva. ¿Qué dicen las cifras?

La representación femenina en cargos políticos aún es baja. Tras resultados electorales, la brecha de género persiste, evidenciando desigualdad y estereotipos. ¿Qué medidas se necesitan?
Por Glenda K. Fuentes Antes que nada, quiero resaltar el valor y la valentía que demostraron todas las mujeres que decidieron postularse como candidatas de los diferentes cargos de elección popular. Mi admiración absoluta. Gracias, gracias y gracias por hacernos soñar con su conocimiento y sus ideas, por inspirarnos con su incansable trabajo, por llenarnos de esperanza con su asertividad y por allanar el camino para las próximas generaciones. Estos resultados nos siguen dejando lecciones y un claro recordatorio de que la lucha por la igualdad de género está lejos de terminar. A pesar de que el liderazgo femenino sigue demostrando su fuerza y valía en todos los ámbitos, la brecha entre hombres y mujeres persiste significativamente. Esto se evidencia en los recientes resultados electorales, en los que la representación femenina en cargos locales se ha reducido a la mínima expresión: solo el 6,6% de las alcaldías en el departamento de Córdoba están encabezadas por mujeres, y solo el 7,1% de los diputados y concejales en Montería son de género femenino. Estas cifras son alarmantes y reflejan de alguna manera la desigualdad estructural y la persistencia de estereotipos de género en nuestra sociedad. Las mujeres siguen enfrentándose a obstáculos y barreras para acceder a puestos de poder y toma de decisiones, siguen sintiendo la presión de demostrar una capacidad adicional de liderazgo y dirección, y siguen luchando contra la sombra del estigma de ser el "sexo débil". Es necesario analizar estos resultados y cuestionar las causas que impiden una mayor participación y elección de mujeres en cargos de índole política. ¿Por qué sigue siendo tan baja la representación de las mujeres en comparación con los hombres? ¿Por qué las mujeres deben reafirmar que son capaces? ¿Por qué no hay confianza en la mujer? ¿Qué medidas se deben implementar para garantizar el liderazgo y representación femenino? La participación política de las mujeres no sólo es importante para abordar problemas de género, también lo es para construir una sociedad equitativa y una democracia inclusiva. Las diferentes perspectivas y experiencias de las mujeres son esenciales para abordar los problemas y los desafíos de la gestión pública de manera integral y eficiente. Como dijo Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos: "Cuando las mujeres participan plenamente en la toma de decisiones políticas, las sociedades son más resilientes, más pacíficas y más sostenibles". Por lo tanto, la voz de estas es vital para promover la construcción de políticas públicas equitativas, garantizar la protección de los derechos de todos los sectores de la sociedad y cerrar el abismo de la pobreza. Una sociedad que continúa teniendo una representación casi nula del género femenino en los cargos de dirección y en la política, es una sociedad rezagada, que ni es desarrollada ni es sostenible. "No podemos avanzar todos, si a la mitad se nos deja atrás" Malala Yousafzai