
Delirios dictatoriales de Petro y Cepeda

El hecho de desconocer elecciones limpias y transparentes y el inobjetable triunfo de Abelardo de la Espriella demuestran que el falso mesías de la izquierda radical no quiere entregar el poder y transferirlo a Cepeda, un fanático y prosternado al más alto vasallaje del zurdismo radical educado en la otrora cortina de hierro y que hasta viste la camisa de su admirado déspota Mao Zedong. No existen sistemas comunistas o radicales socialistas donde se haya respetado la democracia: Desde Stalin, Ortega, Castro, Maduro, Ceaușescu, Pol Pot, Mao, constituyeron dictaduras sin democracia y con gobiernos absolutistas sin pretender soltar las riendas del poder.
Las fuerzas armadas, los 13 millones de votos, defenderemos la diáfana o nítida victoria de Abelardo. El presidente que debe salir sí o sí el 7 de agosto y pretende armar el caos y ensangrentar la república. Cree que engañará a su horda, que les ha mentido con cinismo y alevosía. La juventud y ciudadanos engañados por su mal gobierno no deben caer en la trampa de su monumental fracaso disfrazado de heroísmo, cinismo e hipocresía. El mal gobierno apoyó a la guerrilla que logró crecerla y apoderarse de más de 200 municipios; el plan fusil y clan del golfo fortalecido en su nefasto y desestabilizador cuatrenio, como lo comprobó Caracol en su investigación; ministros presos, mal gobierno, saqueo por billones a la ungrd, ministerios e institutos presuntamente esquilmados hasta los tuétanos. Deja el gobierno la olla raspada, el más alto endeudamiento de toda la historia republicana. Petro no logró la reelección porque el congreso no le marchó. Ahora pretende desconocer un resultado limpio e imponer con calumnias, inventos y maldad a Cepeda. No lo conseguirá. La ley es clara y nuestras fuerzas armadas, por constitución, defenderán la legalidad y el orden. Petro y Cepeda reconocieron la victoria y ahora recularon. ¿Será por el dossier que le tienen en EE. UU. y posiblemente lo pidan en extradición que tiene miedo? Incitar a la ciudadanía y subvertir el orden público es un delito. Preparan para el 20 de julio la más violenta protesta. Pretenden generar caos, cerrar vías, quemar vehículos. El ejército, la policía, veteranos tienen la fuerza y el poder que les da la Constitución para defender la vida, honra y bienes de la ciudadanía; debe preservarse y protegerse como lo establecen los artículos 189, 303 y 315 de la carta magna. Abraham Lincoln decía: "Si flaqueamos y perdemos nuestra libertad, será porque nosotros mismos la hemos destruido".