
Deje la paranoia

La paranoia del presidente Petro sobre una conspiración interna perjudica su gobierno y la estabilidad. El temor a un golpe, real o no, nubla su juicio y genera desconfianza.
El presidente Gustavo Petro en reiteradas ocasiones ha manifestado públicamente su preocupación por una supuesta conspiración en su contra, una sensación de paranoia que resulta perjudicial tanto para su gobierno como para la estabilidad del país. Es crucial que el mandatario reconozca que, si bien la política es un terreno lleno de adversidades y retos, el temor a un golpe —real o imaginario— no debe nublar su juicio ni influir en sus decisiones. La sensación de ser víctima de un complot puede llevar a tomar decisiones erradas, a generar un ambiente de desconfianza dentro de su propio gabinete y, lo más peligroso, a fracturar la relación con la ciudadanía. Esto porque el mismo mandatario ha dicho que desde el interior del Gobierno estarían fraguando una conspiración, lo que sin duda genera un recelo entre sus funcionarios más cercanos. Un gobierno sólido se construye sobre la confianza, no sobre el miedo. Es esencial que Petro se enfoque en cumplir sus promesas, en dialogar con los sectores opositores y en fortalecer las alianzas que son vitales para avanzar en su agenda. Presidente, la sabiduría y la serenidad deben guiar su liderazgo para avanzar hacia un futuro más prometedor, pero no puede seguir con la misma tesis de que lo quieren tumbar cuando es 'fuego amigo' lo que viene recibiendo. Varios de los más cercanos colaboradores del presidente Petro ponen en jaque su mandato.