Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

¡Decepcionante!

Ismael Guerra de la Ossa
Ismael Guerra de la Ossa
Columnista
19 de junio de 2023

Petro prometió paz con el ELN en tres meses, pero a 11 meses de su mandato la situación sigue igual. El acuerdo de cese al fuego, anunciado con bombo y platillo, decepciona.

Por Ismael Guerra de la Ossa Cuando era candidato el presidente Petro le prometió al país que si ganaba las elecciones presidenciales a los tres meses de asumir el mando llegaría a un acuerdo de paz con el Eln. Ya vamos para 11 meses de haberse posesionado Petro y las cosas con el Eln están prácticamente igual que cuando el entonces candidato Petro hizo la promesa. De lo que sí no hay duda es de las ganas y los deseos desaforados del primer mandatario de que dicho grupo armado ilegal firme con su gobierno un acuerdo de paz. Eso se ha comprobado en muchas ocasiones, una de ellas la noche del pasado 31 de diciembre cuando mediante alocución presidencial difundida por todos los canales de comunicación nacionales y regionales anunció con bombos y platillos que había llegado a un acuerdo de cese al fuego con esa organización terrorista y al día siguiente sus cabecillas lo desautorizaron públicamente diciendo que ellos no habían firmado ningún acuerdo con el Gobierno Petro ni para eso ni para nada. Hace poco Petro anunció desde La Habana que en mayo de 2025 culminaría el conflicto con el Eln e inmediatamente Antonio García lo desmintió. Sin embargo, esa pifia sirvió para una cosa: confirmar la forma ansiosa y arrebatada como Petro quiere que se desarrollen las negociaciones con ese grupo armado ilegal. En el show mediático y espectacular de La Habana para anunciar que el gobierno llegó a un acuerdo de cese el fuego con el mencionado grupo armado ilegal, la parafernalia fue mayúscula pero la decepción popular fue del mismo tamaño tras conocerse los términos del acuerdo. Primero, porque no comienza a regir ya sino el tres de agosto. Y lo peor: resulta que en él no hay ningún compromiso de cese de hostilidades contra la población civil por parte del Eln. Solo se comprometen a no atacar a la fuerza pública y esta a no atacarlos a ellos. Es decir, las fuerzas militares y de policía quedan maniatadas mientras ellos boletean, extorsionan, secuestran y reclutan menores para sus filas. Surge entonces la pregunta obvia: ¿En qué se beneficia la sociedad civil con ese acuerdo? ¿Había razón para montar tamaño espectáculo en momentos en que la población está ávida de que cesen las acciones de los grupos terroristas contra ella? Definitivamente, el acuerdo que se anunció con el Eln fue sencilla y claramente ¡decepcionante!