Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Debate tipo sastre

Arianna Córdoba Díaz
Arianna Córdoba Díaz
Columnista
24 de abril de 2026

Sobre los debates, los ‘doctos’ en marketing político señalan, entre otras cosas, que los candidatos más reacios a participar en los mismos son los que se creen favoritos, ya que saben que todos los ojos estarán puestos en ellos y es más lo que arriesgan que lo que pueden ganar.

Dicen también que los que optan por la reelección tampoco son muy amigos de participar en debates porque estos escenarios podrían convertirse en una especie de examen de su gestión de la que no podrían salir bien librados -aplicable esta explicación a los candidatos oficialistas. Y, desde esta perspectiva, una valiosa recomendación es la que dan Nieves Lagares Diez y otras autoras en 2020: "La no asistencia trae consecuencias más nefastas para el liderazgo y la imagen de la figura política", haciendo referencia, obviamente, al debate. Muy seguramente estas y muchas más enseñanzas son de conocimiento de todas las campañas políticas; por eso llama la atención el giro que "el heredero", como denominan a Cepeda, el claro candidato de Petro a la presidencia de Colombia, ha dado a su relato.  Anunció desde que puso en marcha su candidatura que no iba a participar en debates y así se mantuvo, pero sorprendió hace pocos días informando que él participaría de un debate "tipo sastre", es decir, hecho a su medida y, lo más delicado, solo con los candidatos Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, con lo que estaría deslegitimando a los demás aspirantes a Presidencia. Pues sin duda este "giro" de espontáneo no tiene nada. En la política, todo obedece a una estrategia bien calculada. ¿Qué pretende "el heredero" con esta propuesta de debate sastre? Nos aventuramos con dos hipótesis: se dio cuenta de que es cierta la afirmación de las autoras citadas, de que es nefasto no participar en debates y ahora quiere corregir el rumbo, o, por la que más nos inclinamos, mencionada por la periodista Darcy Quinn, que solo querer debatir con sus dos más férreos opositores ideológicos, llevaría a Cepeda a proyectarse ante el público como una "víctima" de los ataques de los otros, eso generaría el efecto "underdog" que es el candidato al que le va supuestamente "mal" genera simpatías y sentimientos de apoyo por parte de los votantes, que por lástima terminan de su lado. Colombianos, nos merecemos sí un debate entre los candidatos a la presidencia, pero uno de verdad, con incomodidades si es el caso, pero en el que participen todos los aspirantes y muestren cada cual sus planteamientos, no debates sastre, fríamente calculados para favorecer al que los propone. No caigamos en ese juego.