
Debate a la medida de Cepeda

Desde hace varias semanas, los candidatos de la oposición, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, han invitado al candidato del gobierno, Iván Cepeda, a debatir sobre sus propuestas para Colombia en esta campaña a la presidencia de la república. La primera vuelta ya está próxima, y aún los electores no han visto un cara a cara de los candidatos que marcan en punta.
Cepeda ha manifestado, en todas las oportunidades y con papelito en la mano, que no iría a debates, en una clara demostración de que o les teme a sus contrincantes o bien desprecia tanto a la democracia que lo que tengan que decir sus opositores no le importa. Ambas posturas son francamente alarmantes y antidemocráticas. Ahora resulta que, después de que lo entutelaran con el fin de que fuera a debatir con sus rivales políticos, lanza un reto a Paloma y a Abelardo, de que sí, que salgan a carearse en los medios de comunicación, pero, según sus propias reglas y haciéndoles un cuestionario de preguntas establecidas por él. ¿A qué le teme el candidato Cepeda? No será solamente que se le extravíen los apuntes que siempre tiene en una hoja de papel; tal vez será que le cuestionen sobre su relación con la guerrilla de las Farc y por qué su nombre aparece en los computadores de Raúl Reyes; o que dé explicaciones del porqué quiere hacer una constituyente. Cepeda también debe responder sobre la paz total fracasada del actual gobierno, que fue de su autoría, y de si seguiría, en un eventual gobierno suyo, fortaleciendo a los grupos criminales del ELN, Farc y demás. ¿Qué va a pasar con los cultivos ilícitos, que son el motor de toda esta guerra? ¿Va a fumigar? ¿Va a continuar con el actual derroche del Estado o perseguirá a los amigos del gobierno Petro que actualmente están presos por corruptos? También debe explicarles a los colombianos eso de querer redistribuir la riqueza, ¿la de quién? ¿La de él y sus amigos también entraría en la repartija? ¿Será que Cepeda le podría decir a los ciudadanos si extraditaría a Estados Unidos a su presidente Petro, si se le comprueban sus vínculos con el narcotráfico, o lo escondería y preferiría mostrarles sus lindos dientes a los gringos? Son muchos los interrogantes para el candidato del régimen y tal vez se quedarán sin respuestas, ya que pide un debate hecho a su medida, en donde no se le hagan preguntas incómodas y que lo confronten.