
¿De quién es la luna?

La misión Artemis, diosa, II a la Luna con cuatro astronautas, entre ellos una mujer, un afronorteamericano, un canadiense y un "norteamericano"; cincuenta y cuatro años después de la última Apolo que en su número 11, en el año 1969, llevó el primer hombre a la Luna, es el retome del hecho histórico que significó el paso a una era que le abrió a la humanidad la conquista del espacio extraterrestre.
Aunque este hecho hizo parte de la llamada Guerra Fría con la Unión Soviética, que en 1957 lanzó al espacio a la perrita Laika, en un viaje sin retorno, y luego en 1961 el cosmonauta ruso Yuri Gagarin orbitó la Tierra en 108 minutos, siendo el primer ser humano en salir al espacio, fue el desafío que hizo decir al presidente John Kennedy en 1961 que en esa década los norteamericanos debían llegar a la Luna y, como respuesta a esto, en 1966 los soviéticos enviaron una nave no tripulada que alunizó con éxito. Con estos antecedentes, los norteamericanos pusieron todo su empeño en la década de los sesenta, alcanzando el objetivo de llegar a la luna en misiones del programa Apolo, mientras los soviéticos, por problemas con los cohetes propulsores, no pudieron hacerlo. Las naves Apolo tuvieron vida hasta la número 17 en el año 1972. Desde aquí, el programa espacial de los Estados Unidos cambió por factores técnicos, económicos y políticos: se le había ganado a la Unión Soviética la carrera espacial. Con la reducción de los presupuestos, la necesidad de nuevas tecnologías y, en cierta forma, el retorno de la inversión, los norteamericanos desarrollaron los transbordadores espaciales, con una estructura diferente y su función era estudiar el espacio cerca de la Tierra y ser alimentadores de la estación orbital internacional, construida dentro del proceso de cooperación, después de superada la etapa de la Guerra Fría. La nueva llegada del hombre a la luna en la misión Artemis II representa un avance en el medio utilizado, producto del aprendizaje y conocimiento de la conquista del espacio, después de 65 años de haber superado la gravedad. Ahora se descubre el lado oscuro de la luna y se avanza en la instalación de plataformas que hagan posible vivir en la luna, producir y viajar a otros planetas del sistema solar. ¿De quién es la luna? "El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 es el marco jurídico fundamental del derecho espacial internacional. Establece que el espacio, incluyendo la Luna, es patrimonio de la humanidad, prohibiendo su apropiación nacional, la colocación de armas nucleares en órbita y promoviendo su uso pacífico y exploración en beneficio de todos los países". El llamado a los jóvenes para que se dejen imbuir de este ambiente y encuentren salida a sus sueños.